La inauguración del nuevo velódromo de Rafaela no solo significó la llegada de una infraestructura deportiva de primer nivel para la ciudad. Para la familia de Ezequiel Mandril, también fue la oportunidad de volver a poner en el centro de la escena la historia de un joven que hizo del ciclismo su pasión y que, desde los barrios, llegó a representar a la Argentina.
En diálogo con Rafaela Noticias, sus padres, Estela Orellana y Carlos Mandril, junto a su hermana Estefanía, repasaron la trayectoria de Ezequiel y contaron cómo surgió la iniciativa para que el nuevo velódromo lleve su nombre.
Ezequiel comenzó a acercarse al ciclismo cuando tenía apenas 12 años. Su primer contacto con la disciplina se produjo a través de una competencia de ciclismo en los barrios. Carlos recordó que un día pasó un automóvil promocionando una de esas competencias que se realizaban en el barrio Martín Fierro. Ezequiel le preguntó a su padre si podía anotarse.
“Salió con una bicicletita pesada, normal. A la tarde cayó con un casquito que había ganado en su primera carrera”, contó.
A partir de ese momento, el joven comenzó a buscar competencias por distintos barrios de la ciudad. Y empezó a ganar.
El encuentro que cambió su historia
El talento de Ezequiel no tardó en llamar la atención. Un día, dos personas vinculadas al ciclismo, Norberto Capella y Hugo Vásquez, se acercaron a la familia para preguntar si eran los padres del joven.
Les explicaron que habían visto potencial en él y que querían ayudarlo a prepararse. “Le dimos todo”, recordó Carlos.
Así comenzó una etapa diferente para Ezequiel. Norberto Capella lo llevó al Velódromo Casina y allí empezó a entrenar de manera más profesional.
Pero había un problema: no tenía una bicicleta adecuada. El propio Ezequiel había trabajado, lavado autos y motos y ahorrado dinero para poder comprar una bicicleta con la que llegar al velódromo. Sin embargo, cuando llegó con su bicicleta recién pintada, Capella le explicó que era demasiado pesada para competir. “Vino amargado: ‘Papi, no me dejan’”, recordó Estela.
La solución llegó gracias a la solidaridad de personas vinculadas al ciclismo. Uno aportó una rueda, otro consiguió un cuadro, otro un manubrio y entre todos armaron una bicicleta adaptada a las medidas del joven. Con ese equipo, Ezequiel comenzó a competir y rápidamente llegaron los resultados.
Campeón argentino y seleccionado nacional
Ezequiel logró convertirse en campeón argentino de rural bike en Misiones y posteriormente consiguió un título nacional en los 500 metros, una de las pruebas de velocidad pura del ciclismo de pista.
“Los 500 metros representan la velocidad. La velocidad pura”, explicó la familia.
Los logros comenzaron a multiplicarse y el joven empezó a ser convocado para competencias cada vez más importantes. Según recordó la familia, Ezequiel llegó a representar a la Selección Argentina y compitió internacionalmente, incluso en México. Su disciplina era una de las características que más sorprendía a sus padres. “Era muy meticuloso en el deporte”, contó Estela. “Renunciaba a lo que fuera. Su deporte lo cumplía a rajatabla”.
Mientras otros adolescentes podían elegir salir con amigos o quedarse despiertos hasta tarde, Ezequiel tenía otra prioridad: descansar para poder entrenar al día siguiente.
“Su meta era llegar a campeón argentino, a representar a Argentina”, recordó su madre.
Una vida marcada por el ciclismo
La familia recuerda a Ezequiel no solamente por sus resultados deportivos, sino también por su personalidad. Estela lo describió como un joven educado, respetuoso y serio, cuya vida estaba completamente vinculada al deporte. “Su meta y su objetivo era ser un deportista brillante. Lo logró”, expresó.
Ezequiel tenía 16 años cuando falleció, hace 13 años. Su familia explicó que el accidente ocurrió después de su regreso de México, en un momento en el que el joven había salido junto a otras personas luego de una etapa de entrenamiento muy exigente.
El nuevo velódromo y un sueño que vuelve a tomar fuerza
La inauguración del nuevo velódromo de Rafaela tuvo para Estela un significado especial. Durante el acto, fue una de las personas encargadas de trasladar la Antorcha Suramericana.
“Muchísimas sensaciones, pero más que todo orgullo de representar a mi hijo”, afirmó. Para ella, ese momento permitió dimensionar nuevamente todo lo que Ezequiel había conseguido durante su corta vida.
“Una vez que cae todo lo que él fue y lo que logró, lo que ganó y la huella que dejó”, sostuvo.
La familia considera que el nuevo velódromo puede convertirse en una herramienta fundamental para que otros jóvenes encuentren en el deporte un camino de crecimiento. “Ojalá muchos chicos que lleguen a verlo, mucha juventud, niños, se conviertan, encuentren ese don, ese talento y puedan llegar a ser también talentos”, expresó Estela.
Y agregó: “Que salgan de las calles, de la droga, de tantas cosas. Que los chicos encuentren en el deporte su sentido como lo hacía Ezequiel”.
“Es una pista especialísima”
Carlos también destacó las características de la nueva infraestructura deportiva y recordó las diferencias que Ezequiel encontró cuando tuvo la posibilidad de competir en el exterior.
Según explicó, cuando llegó a México se encontró con una pista y condiciones de competencia muy diferentes a las que conocía. El nuevo velódromo rafaelino, sostuvo, ofrece ahora a los deportistas locales una infraestructura que permite entrenar y competir a otro nivel. “Acá hay bicicletas que van a levantar 80 kilómetros, quizás más, y en pelotón a esa velocidad”, explicó.
También remarcó las particularidades de la disciplina: las bicicletas utilizadas en pista no tienen frenos y los ciclistas compiten sujetos a los pedales, lo que requiere un elevado nivel de técnica y concentración.
La familia ya tuvo la posibilidad de asistir a diferentes competencias desarrolladas en el nuevo escenario y destacó el movimiento que los Juegos Suramericanos generaron en Rafaela. “Es excelente y lindo ver el movimiento y lo que atrajo a Rafaela, que no conocía la gente”, señalaron.
La propuesta para que el velódromo lleve su nombre
La iniciativa para que el nuevo escenario deportivo sea bautizado como Velódromo Ezequiel Mandril nació dentro de la propia familia.
Estefanía, hermana de Ezequiel, fue quien comenzó a impulsar el proyecto.
“Tenemos una carpeta en casa donde están todos los recortes periodísticos donde él aparecía”, contó.
Cuando comenzaron a conocerse los proyectos de nuevas obras para la ciudad, la familia empezó a imaginar la posibilidad de que alguna de ellas llevara el nombre de Ezequiel. “Qué lindo sería que algo lleve su nombre siempre”, recordó Estefanía.
Cuando surgió la construcción del nuevo velódromo, entendieron que ese podía ser el lugar indicado. La familia reunió una importante cantidad de firmas para respaldar la iniciativa y actualmente el proyecto se encuentra en manos del senador provincial Alcides Calvo.
Para Estefanía, el homenaje no representa solamente recordar a su hermano, sino también reivindicar una historia que comenzó en un barrio.
“De un chico común que sale de un barrio común, sin tener padres o familia que sea ciclista nacional, aparece y va a una competencia de ciclismo en los barrios y ahí descubre su talento”, explicó.
La historia de Ezequiel, consideran, puede servir como inspiración para otros chicos que todavía no descubrieron sus capacidades.
“La silueta de mi hijo está ahí”
Al finalizar la entrevista con Rafaela Noticias, Estela dejó una reflexión sobre lo que significa para ella observar a los jóvenes competir en el nuevo velódromo.
“Cada vez que yo veo dar vuelta a esos chicos, la silueta de mi hijo está ahí”, expresó emocionada. Para ella, volver a ver bicicletas girando sobre la pista le permite recuperar, de alguna manera, aquellas imágenes que marcaron la vida de su hijo.
“Es algo maravilloso verlos dar vuelta. Es hermoso. Nosotros lo disfrutábamos”, concluyó.
A 13 años de su partida, la familia busca que el nombre de Ezequiel Mandril vuelva a estar ligado al lugar donde comenzó a construir su sueño deportivo: una pista de ciclismo. Esta vez, con un escenario que podría convertirse en punto de partida para muchos otros jóvenes que, como él, descubran en una bicicleta una pasión y un camino.
Fuente: Rafaela Noticias







