Durante la noche del martes, alrededor de las 23:45, una dotación de Bomberos acudió a una vivienda ubicada en calle Necochea al 300 tras ser alertada por una fuga de gas en la red domiciliaria.
Al arribar al lugar, los efectivos realizaron una inspección y detectaron que en la casilla donde se encuentra instalado el medidor de gas natural había un caño cortado, situación que estaba provocando una pérdida del suministro. No se descarta que una de las causas de la pérdida haya sido por un intento de robo, hecho que se viene repitiendo en las últimas semanas.
Ante este escenario, los bomberos procedieron a cerrar la llave de paso que conecta el medidor con la red de gas para evitar mayores riesgos. Posteriormente, se realizó el perímetro preventivo de la zona y se dio aviso a la cuadrilla de la empresa Litoral Gas, cuyos operarios se hicieron presentes para continuar con las tareas correspondientes.








