El economista Matías Battista sostuvo que la inflación de abril será menor a la de marzo y no descartó que pueda ubicarse por debajo del 3%, lo que marcaría la primera desaceleración tras casi un año de subas consecutivas. Consideró que este dato sería clave para empezar a consolidar un proceso de desinflación de cara al segundo semestre, algo que hasta ahora ha resultado esquivo.
En relación al dólar, Battista afirmó que el nivel de $1.400 funciona como un piso y evaluó como saludable cierta corrección en el tipo de cambio. Según explicó, mantener un dólar artificialmente atrasado puede derivar en ajustes bruscos más adelante, con impacto directo en la inflación. En ese sentido, señaló que movimientos hacia la zona de $1.450 no representan una preocupación inmediata.
El economista también atribuyó las recientes presiones sobre el tipo de cambio a la autorización para que empresas giren dividendos al exterior, lo que generó una mayor demanda de divisas. Sin embargo, aclaró que este fenómeno sería transitorio y que, en el corto plazo, la fuerte liquidación del sector agroexportador contribuirá a sostener cierta estabilidad cambiaria.
Por último, Battista advirtió sobre los desafíos financieros que enfrenta Argentina, con vencimientos de deuda por unos 25.000 millones de dólares durante el actual mandato. En este contexto, destacó la importancia de conseguir financiamiento internacional para evitar tensiones mayores y remarcó que, aunque el dólar podría mantenerse relativamente estable en el corto plazo, es esperable una mayor presión cambiaria hacia el segundo semestre.







