El anuncio fue realizado por el canciller Pablo Quirno desde Washington, tras la firma del documento junto a representantes del gobierno estadounidense.
La iniciativa, que se venía negociando desde fines de 2025, elimina barreras arancelarias y facilita el comercio de bienes y servicios, estableciendo un marco destinado a fomentar la inversión y la integración de Argentina en las cadenas globales de valor.
Según los detalles preliminares, el acuerdo incluye:
1. Eliminación de aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos, lo que podría permitir recuperar exportaciones por más de US$ 1.000 millones.
2. Acceso preferencial para la carne vacuna argentina, con una ampliación del cupo hasta 100.000 toneladas anuales, que podría significar ingresos adicionales por más de US$ 800 millones.
3. Reducción de aranceles argentinos para 221 posiciones arancelarias (maquinaria, dispositivos médicos, productos químicos, autopartes, etc.) y cuotas específicas para vehículos y otros bienes.
4. Compromisos sobre normas internacionales, comercio digital, protección de inversiones y estándares de calidad en productos y servicios.
5. El acuerdo abarca bienes, servicios y también establece marcos para inversiones y cooperación tecnológica, con la intención de fortalecer la competitividad y atraer capitales hacia sectores clave de la economía argentina.
El sector agroalimentario, especialmente la carne vacuna, será uno de los mayores beneficiados al obtener acceso preferencial al mercado estadounidense, donde hasta ahora enfrentaba barreras arancelarias más altas. Otros rubros con posibilidades de crecimiento incluyen aceites esenciales (limón), frutas, lácteos y alimentos procesados.
Si bien el acuerdo abre oportunidades, analistas advierten riesgos para algunas industrias locales:
El acero y el aluminio, que representan sectores importantes del comercio bilateral, quedan bajo revisión y pueden enfrentar competencia fuerte si no se ajustan a estándares o políticas de importación.
La eliminación de aranceles en productos como vinos y la apertura a vehículos importados podrían generar presión en industrias nacionales con menor capacidad de competir contra productos estadounidenses.
El Gobierno argentino ya adelantó que el texto del acuerdo será remitido al Congreso para su tratamiento y eventual ratificación, en un proceso que deberá atravesar el debate legislativo antes de su puesta en marcha.
La firma del acuerdo fue celebrada por el presidente Javier Milei y desde Washington destacaron la importancia del entendimiento para profundizar los lazos económicos y estratégicos bilaterales.





