El Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), expresó su posición sobre la reforma laboral que ya cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación y aguarda su tratamiento en el Senado. Desde la institución señalaron que la modificación normativa podría favorecer la generación de empleo, aunque advirtieron que el impacto dependerá también de la competitividad general de la economía.
El director ejecutivo del CCIRR, Iván Acosta, sostuvo que la iniciativa apunta a ordenar las relaciones laborales y brindar mayor previsibilidad a las empresas al momento de tomar decisiones de contratación.
“Entendimos que era necesario reformar el marco normativo que regula justamente las relaciones laborales, porque consideramos que varias de las cuestiones actuales no promueven la generación de empleo o generan incertidumbre, y no brindan la previsibilidad necesaria”, indicó.
Empleo y pequeñas empresas
Acosta remarcó que el tema impacta especialmente en las firmas de menor tamaño, que muchas veces evalúan con cautela incorporar personal.
Según explicó, hay empresas que frenan procesos de crecimiento ante la posibilidad de enfrentar contingencias laborales. “Hay muchas empresas muy chiquitas que dicen: voy a crecer, pero tengo que tomar a alguien. Eso genera miedos y muchas veces el crecimiento se posterga”, afirmó.
El dirigente agregó que la reforma incorpora regímenes de incentivos vinculados a la inversión y al empleo que podrían colaborar con la actividad productiva, aunque aclaró que su eficacia dependerá del contexto macroeconómico. También cuestionó el sistema tributario vigente al considerar que no estimula nuevos proyectos y favorece la informalidad laboral, lo que —según planteó— dificulta incluso la posibilidad de exportar.
¿Qué pasa con la competitividad industrial?
En la misma línea, el presidente de la Comisión de Industrias del CCIRR, Mauricio Rizzotto, brindó días atrás durante una presentación en la sede del Centro Comercial, su visión sobre la competitividad del sector productivo.
El dirigente sostuvo que distintos indicadores muestran una retracción de la actividad y la atribuyó a múltiples factores estructurales. “Hay indicadores claros a nivel social, nacional y provincial que están mostrando una caída en la economía”, señaló.
Rizzotto planteó que el problema excede a las empresas y requiere acciones del Estado en distintos niveles. En ese sentido, afirmó que la industria necesita condiciones que le permitan competir en mercados abiertos.
“Buscamos una cancha liberada necesitamos poder competir en igualdad de condiciones con nuestros competidores de la región y del mundo”, expresó.
Desde la entidad remarcaron que, además de la productividad interna de las empresas, resulta necesario mejorar la competitividad sistémica —costos, regulaciones y condiciones macroeconómicas— para que cualquier reforma laboral tenga impacto real en la actividad.
De esta manera, el CCIRR fijó posición sobre la agenda económica nacional al considerar que la reforma laboral puede ser una herramienta positiva para la generación de empleo, aunque su alcance dependerá de la evolución de la economía y de políticas complementarias orientadas a la producción.




