La Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias Lácteas de la Provincia de Santa Fe (APyMIL) volvió a poner sobre la mesa uno de los debates centrales del sector: la necesidad de avanzar hacia un sistema de pago por calidad composicional de la leche y de construir un modelo de comercialización más competitivo y sostenible. Así lo expresó su presidente, Adrián Viola, en un comunicado publicado por la entidad con la mirada puesta en los desafíos y oportunidades que se presentan para la lechería argentina en 2026.
Uno de los puntos centrales del planteo de APyMIL es la implementación efectiva del pago por calidad composicional, una herramienta que consideran clave para mejorar la productividad del sistema lechero. Viola sostuvo que se trata de “un cambio fundamental” que permitiría alinear incentivos entre productores e industrias y elevar los estándares del producto.
En su análisis, el titular de APyMIL describió a la lechería argentina como un sector con alto potencial, especialmente desde la mirada de los mercados internacionales. Sin embargo, advirtió que esa oportunidad muchas veces se diluye por conflictos internos y disputas que impiden consolidar una estrategia de largo plazo.
Según planteó, la persistencia de antinomias entre los distintos actores de la cadena ha llevado a un estancamiento que se prolonga desde hace al menos dos décadas. Frente a ese escenario, propuso dejar de lado la lógica del enfrentamiento permanente y avanzar hacia un modelo donde productores e industriales reconozcan su interdependencia para crecer.
Consensos para crecer
Viola señaló que el desafío es construir esquemas comerciales más equilibrados, en los que ninguna de las partes busque maximizar ganancias en el corto plazo a costa del desarrollo general del sector. En cambio, planteó la necesidad de consensuar objetivos comunes, como aumentar la producción, ganar mercados externos y fortalecer el consumo interno.
En esa línea, propuso pensar en un horizonte de cinco años de crecimiento sostenido, con reglas claras y previsibles que permitan planificar inversiones y mejorar la competitividad de toda la cadena láctea. Para APyMIL, este enfoque resulta clave para que la lechería deje de ser percibida como un sector en conflicto permanente y pueda consolidarse como un motor de desarrollo.

Roles definidos en la cadena
En el comunicado, también se delinean los roles que debería asumir cada eslabón de la cadena. Los productores, apostando a la calidad; las industrias, enfocadas en la productividad y en el manejo de los picos de producción; y ambos sectores trabajando de manera conjunta en la apertura de nuevos mercados externos y en el estímulo del consumo interno.
Finalmente, desde APyMIL destacaron que el contexto político e institucional actual podría ofrecer condiciones favorables para avanzar en estos consensos, siempre que exista voluntad de diálogo y acuerdos. De cara a 2026, la entidad insistió en que la lechería argentina enfrenta una oportunidad que no debería desaprovecharse si se logra superar las divisiones históricas del sector.







