El Gobierno nacional oficializó un anticipo financiero de hasta $100.000 millones para la provincia de Santa Cruz, con el objetivo de aliviar su delicada situación de caja y garantizar el cumplimiento de obligaciones inmediatas.
La asistencia responde a dificultades transitorias que impiden a la provincia afrontar pagos urgentes, como salarios y compromisos corrientes, en un contexto de caída de ingresos y tensión presupuestaria.
El desembolso se concretará durante marzo y se encuadra como un préstamo de corto plazo. Deberá ser reintegrado dentro del mismo ejercicio fiscal, con una tasa nominal anual del 15%, mediante retenciones automáticas de la coparticipación federal.
La medida se da en paralelo a un escenario de emergencia económica en la provincia, donde el Gobierno local busca ordenar las cuentas públicas y asegurar la continuidad de servicios esenciales.




