Raúl Barboza nació el 22 de junio de 1938 en Buenos Aires, aunque su familia era oriunda de Corrientes. Criado en un ambiente musical, recibió su primer acordeón a los seis años de parte de su padre, Adolfo Barboza, pionero del chamamé en Buenos Aires. Desde muy joven, Barboza se destacó por su virtuosismo y talento, realizando presentaciones junto al trío de su padre y grabando para el Conjunto Correntino Irupe, lo que le valió el apodo de “Raulito El Mago”.
A fines de la década de 1950, se unió al trío de Julio Luján y posteriormente formó su propio conjunto, con el que realizó presentaciones en Buenos Aires y su primera gira por Brasil. En 1964, grabó su primer disco con CBS, Presentando al nuevo ídolo del Litoral, acompañado por José Medina y el cantante “Juancito El Peregrino”. Durante esa etapa, también participó en la Misa Criolla y en la película Los Inundados, junto a Ariel Ramírez.
Un embajador cultural internacional
Radicado en París desde 1987, Barboza llevó el chamamé a escenarios de todo el mundo, consolidándose como un embajador cultural del litoral argentino. Compartió escenarios y grabaciones con figuras como Atahualpa Yupanqui, Astor Piazzolla, Mercedes Sosa, Richard Galliano, Cesaria Evora y Peter Gabriel, entre otros.
Su discografía incluye títulos destacados como La tierra sin mal (1995), Rencontre à Paris (2012), Solo en París (2024), Acordeón de mi tierra (2006) y Chamamé del litoral (2010), obras que reflejan tanto su virtuosismo como la universalidad del chamamé. Además, participó en bandas sonoras de películas y en 9 largometrajes, dejando su huella en la cultura argentina y latinoamericana.
Premios, distinciones y legado
A lo largo de su carrera, Barboza fue reconocido con numerosos premios nacionales e internacionales. Entre ellos se destacan los Premios Atahualpa, los Premios KONEX, distinciones de SADAIC y Clarín, así como el “Grand Prix Charles Cros” en Francia, el “Diapason d’or” y el título de “Caballero de las Artes y las Letras” otorgado por el Ministerio de Cultura y Comunicación francés. En 2024, la Universidad Nacional del Nordeste lo distinguió como Doctor Honoris Causa.
Dos documentales, El sentimiento de abrazar (2017) y La voz del viento (2022), recorren su vida, su música y su influencia internacional, con testimonios de colegas y discípulos que destacan su virtuosismo y su contribución a la difusión del chamamé.
Una despedida cargada de emoción
En marzo de 2025, Barboza ofreció uno de sus últimos conciertos en Argentina, en La Vieja Usina de Paraná, Entre Ríos, acompañado por el quinteto MAGMA. Allí, volvió a demostrar su maestría y pasión por el chamamé, en un emotivo homenaje a su tierra natal y a su público.
Su partida deja un vacío en la música argentina, pero su legado seguirá vivo en cada acordeón que interprete chamamé, recordando la riqueza cultural del litoral y la capacidad del arte para trascender fronteras y conectar almas.