El presidente de la Argentina, Javier Milei, llegó en la noche de este miércoles a Washington D.C. para participar este jueves de la primera sesión inaugural de la denominada Junta de la Paz, un organismo internacional promovido por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo declarado de mediar en conflictos bélicos y la reconstrucción de Gaza.
La comitiva oficial que acompaña al mandatario incluye a su hermana Karina Milei y al canciller Pablo Quirno. El viaje fue definido como “exprés” por fuentes oficiales argentinas, ya que la agenda del Presidente se concentra exclusivamente en participar del lanzamiento de esta nueva instancia diplomática en el Donald J. Trump Instituto de la Paz.
La presencia de Milei se da en un contexto político interno caldeado: en Argentina, sindicatos como la CGT han decretado un paro general en rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno, y se producen tensiones por el cierre de la fábrica Fate y un aumento de las protestas sociales.
El Consejo de Paz —como fue bautizado por la Casa Blanca— cuenta con la adhesión de 27 países que aceptaron formar parte de sus miembros fundadores. Aunque la iniciativa norteamericana se presenta como un foro para buscar soluciones a conflictos globales, ha recibido críticas por superponerse con los mecanismos tradicionales de la Organización de las Naciones Unidas y por incluir a líderes con historial autoritario.

Fuentes oficiales argentinas indicaron que la contribución de la Argentina a esta nueva instancia no implicará el pago de la inscripción de mil millones de dólares requerida para la membresía permanente, aunque el país participa como miembro fundador. Tras el encuentro en Washington, el jefe de Estado regresará a Buenos Aires este viernes, según el cronograma oficial.
La participación de Milei en esta cumbre internacional reafirma la fuerte cercanía política y diplomática con la administración de Trump y coloca a la Argentina en un rol activo dentro de un foro que, pese a su carácter emergente, promete ser un eje de la política exterior de Washington en los próximos meses.




