El ex ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín, volvió a estar en el centro de la escena tras una audiencia judicial vinculada a una causa que lo investiga, y al salir de los tribunales afirmó que el expediente en su contra tiene un trasfondo “netamente político”. Según Saín, después de más de cinco años de investigación, las pruebas presentadas por la Fiscalía todavía no son claras, lo que, en su opinión, refleja una persecución más política que judicial.
Saín comparó su situación con procesos que él mismo dirigió cuando estuvo al frente del Ministerio de Seguridad y del Organismo de Investigaciones, mencionando, por ejemplo, la causa contra el clan Alvarado, donde dijo que en menos de tres años se consiguió una condena a prisión perpetua. Para Saín, el contraste con su propia causa—que lleva años sin definiciones firmes—refuerza su visión de que se trata de una ofensiva motivada por intereses políticos tras casos que, según él, “comprometían a estructuras de poder”.
Además, Saín fue muy crítico con la actual política de seguridad provincial. Aseguró que la reciente disminución de homicidios en la provincia no sería resultado de una gestión eficaz, sino de un supuesto “pacto” entre el gobierno de Santa Fe y organizaciones criminales para reducir la violencia entre bandas y reordenar el mercado de drogas ilegal. Incluso admitió que en una situación similar él podría haber considerado medidas del mismo tipo, aunque subrayó que no lo ve como una solución sostenible.
Por último, Saín confirmó que en otra causa en la que está imputado por presunto espionaje existe un pedido de elevación a juicio por parte de la Fiscalía, y aseguró que su trabajo siempre se realizó en ámbitos públicos y con el objetivo de investigar redes de poder.





