El reciente aumento del 150% en las tarifas del transporte interurbano impuesto por el gobierno provincial desencadenó una ola de preocupación entre los habitantes de Rafaela y sus alrededores. Este incremento, aplicado tras el fuerte incremento en los costos que afrontan las empresas transportistas y la eliminación del Fondo Compensador del Transporte del interior, modificó radicalmente los costos de los viajes en colectivos de media y larga distancia.
Los efectos de este aumento son claramente visibles en los nuevos precios de los boletos. Por ejemplo, un viaje desde Lehmann, que solía costar $640, ahora se elevó a $1600. Los viajes a Ataliva, Humberto, y muchas otras localidades también experimentaron incrementos considerables en sus tarifas. En el caso de Ataliva, el costo del boleto pasó de $1.150 a $2.800, mientras que a Humberto se elevó de $1.680 a $4.100.
Este aumento repentino no solo representa una carga financiera para los ciudadanos, sino que también plantea desafíos significativos en términos de acceso a servicios básicos y oportunidades. Aquellos que no pueden costear estos precios elevados se ven obligados a restringir sus desplazamientos, lo que impacta negativamente en su calidad de vida y en la conectividad de las comunidades.
Fuente RN





