En una charla íntima en el programa «Vida y Milagro», conducido por Jorge Blainq que se emite por RAFAELA NOTICIAS TV, el rafafelino Jorge Barrera relató los detalles de su reciente travesía: un viaje en solitario de casi 10.000 kilómetros a bordo de su moto que lo llevó hasta el «Fin del Mundo».
Nacido en Villa Trinidad pero radicado en Rafaela desde 1982, Jorge dedicó su vida a la fotografía, una profesión que nació casi por casualidad en un bar de Rosario. Sin embargo, siempre guardó otra inquietud: recorrer la costa atlántica en moto. Aunque comenzó a viajar formalmente en 2018, no fue hasta este año que decidió encarar el desafío más grande.
Con el apoyo de su familia, el 25 de enero a las 6:30 de la mañana, partió desde Rafaela en su Bajaj Dominar 400 con un destino claro: Ushuaia.
La ruta hacia el sur
El viaje incluyó paradas estratégicas en Rosario, Mar del Plata, Las Grutas y Puerto Madryn. A medida que descendía por la Ruta 3, el paisaje patagónico comenzó a mostrar su rigor y su belleza. Jorge recordó con especial cuidado el tramo de los guanacos y las largas distancias entre estaciones de servicio, que lo obligaron a planificar meticulosamente cada carga de combustible.
Uno de los momentos más emotivos fue la llegada a Ushuaia: “Grité el desahogo adentro del casco para que no me escuche nadie, agradecí a mi familia, a mis amigos y a Dios que me permitió cumplir el sueño”.

El regreso por la Cordillera y los «73 malditos»
Tras visitar el Parque Nacional Tierra del Fuego y el Canal Beagle, inició el retorno por la emblemática Ruta 40. El camino no estuvo exento de desafíos: enfrentó vientos fuertes hacia El Calafate —donde aprovechó para llevar a su «negra» (su moto) a conocer el Glaciar Perito Moreno— y superó los famosos «73 malditos», un tramo de ripio entre Tres Lagos y Gobernador Gregores que suele ser el terror de los motociclistas.
Un mensaje de vida
Jorge regresó a Rafaela el 22 de febrero, habiendo recorrido un total de 9.890 kilómetros. A pesar de un pequeño inconveniente con la batería en Perito Moreno, donde recibió la ayuda solidaria de otros viajeros, la moto respondió a la perfección.
Al cerrar la entrevista, Barrera dejó un mensaje inspirador para todos aquellos que postergan sus deseos: “Los sueños no tienen edad. Si te lo ponés en la cabeza, se puede hacer”. Con 72 años y miles de kilómetros en el cuerpo, Jorge Barrera ya es un ejemplo de que el horizonte siempre está al alcance de quien se anima a acelerar.






