Un hecho tan doloroso como alarmante se registró en las últimas horas en Rafaela, donde una mujer denunció que fue víctima de un robo dentro de su propia casa y señaló como principal sospechoso a su hijo.
La denunciante manifestó que el episodio ocurrió en su vivienda de J. Anduiza al 1500 aproximadamente. Según relató, mientras dormía junto a sus nietas, le sustrajeron un secarropas blanco con detalles lilas, un equipo de mate de marca reconocida y una pava eléctrica.
De acuerdo a su presentación, en el domicilio se encontraban su hijo y un amigo de este. Sin embargo, al amanecer ambos ya no estaban en el lugar, al igual que los elementos denunciados como robados.
Requisa y recuperación del secarropas
Tras la denuncia, personal policial realizó tareas investigativas y requisas en distintos puntos de la ciudad, entre ellos en inmediaciones de Marozzi al 500, aunque sin resultados positivos.
Finalmente, en un domicilio de Don Orione al 1900 aproximadamente, una vecina hizo entrega espontánea de un secarropas de marca reconocida. Según manifestó, lo había adquirido a L.M. Ante esta situación, se procedió al formal secuestro del electrodoméstico, quedando todo el procedimiento a disposición de la Justicia.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una problemática que preocupa en la ciudad: la compra de objetos robados también constituye delito y contribuye a sostener el circuito delictivo




