En medio de la incertidumbre generada por la falta de respuestas de parte de la conducción de la empresa Lácteos Verónica -perteneciente a la familia Espiñeira, de la localidad de Totoras- y la paralización total de las plantas ubicadas en Classon, Lehmann y Suardi; los trabajadores de la firma y vecinos del pueblo se concentraron en la mañana de este viernes en la planta radicada en Lehmann, para visibilizar la dramática situaicón que atraviesan las 700 familias dependientes de Verónica. En la planta de Lehmann hay unos 120 trabajadores, por lo que el impacto que provoca el cierre de la compañía es enorme en la estructura productiva y el movimiento económico de la localidad.

RAFAELA NOTICIAS, con un equipo periodístico presente en lugar, transmitió en vivo para el programa BIEN DESPIERTOS el inicio de la movilización, de la que también tomaron parte el presidente comunal, Marcelo Bett y el secretario general de ATILRA Seccional Rafaela, Domingo Possetto.

Bett expresó la preocupación por las consecuencias económicas de la inactividad de la planta, la principal fuente de trabajo de la localidad. El presidente comunal indicó que mantuvo contactos con autoridades provinciales, que vienen siguiendo el tema para ver la manera en que se puede ayudar a las familias que no están teniendo ingresos, y al mismo tiempo hacer gestiones que permitan mantener la fuente de trabajo.
Para Possetto la principal dificultad es que la familia Espiñeira parece haberse desentendido completamente del futuro de la industria, exhibiendo una gran falta de sensibilidad. «Parece que no les interesa nada de lo que pasa en la empresa porque ellos siguen manteniendo sus campos», dijo Possetto.

En tanto, trabajadores angustiados que hablaron con RAFAELA NOTICIAS narraron el dificil momento que atraviesan. «No estamos pagando deudas y no tenemos ni para comer. En las buenas épocas se llegaron a procesar más de 600 mil litros diarios en esta planta, donde se trabaja haciendo leche en polvo y quesos principalmente, pero ahora no entra ni un litro, nada de nada. No sabemos qué pasará con nosotros», lamentaron.





