Cerca de veinte personas permanecen a la espera de audiencia judicial tras ser detenidas en allanamientos desde el viernes por la violenta saga de asesinatos a trabajadores en la ciudad. Los últimos arrestos se realizaron este lunes en la zonas sur y sudeste y en la localidad de Granadero Baigorria. En uno de esos procedimientos fue detenido un joven de 25 años con una moto robada y que tendría algún tipo de conexión con el crimen del playero Bruno Bussanich, cuarta víctima de la saga, asesinado el sábado en la estación de Mendoza al 7600.
Entre los restantes detenidos, según fuentes de la investigación, se distinguen dos grupos. Uno integrado en su mayoría por mujeres apresadas en una precaria casilla tras el hallazgo de la ropa, la moto y la gorra que usaba el atacante que, el jueves a la tarde, subió a un colectivo de la línea K en barrio Belgrano y le disparó al chofer. El colectivero Marcos Daloia, de 39 años, agonizó en grave estado hasta que falleció el domingo al mediodía.
El otro grupo está integrado por sospechosos que fueron apresados el viernes y entre ellos se encuentra la persona que, para la Fiscalía, convocó por WhatsApp al taxista Diego Celentano, de 32 años, al viaje que a las 23.30 del miércoles terminó con su muerte en Alvear y Garmendia, en barrio Saladillo.
Así, de los últimos tres ataques se abrieron líneas de investigación con allanamientos y detenciones. Del primer crimen de la saga, el del taxista Héctor Figueroa, de 43 años, se sabe que fue ejecutado el martes pasado en el barrio Las Delicias con la misma arma calibre 9 milímetros usada al día siguiente para matar a su colega y en la balacera del jueves pasado a la comisaría 15ª. La pericia balística expuso que en los tres casos se usaron municiones con la inscripción PSF, es decir que fueron provistas por la provincia a las fuerzas de seguridad. Un dato que revela la interconexión entre esos tres hechos detrás de los cuales , se presume, actuaría un mismo grupo.
Bajo análisis
Más allá de esa constatación, en horas febriles en las que se examinan antecedentes, objetos secuestrados y mensajes de celulares en busca de relaciones entre los detenidos, la pesquisa de los cuatro asesinatos aún permanece inmersa en especulaciones e hipótesis, sin una línea definida respecto de quienes ordenaron y coordinaron los ataques. Los avances de estos primeros días de investigación se conocerán el viernes, cuando se realicen las audiencias imputativas a los detenidos en el Centro de Justicia Penal. Para agendar el trámite ese día los fiscales solicitaron que se duplique en plazo en el que los sospechosos pueden permanecer presos antes de ser entrevistados por un juez.
Los atentados que arrancaron el martes de la semana pasada con los asesinatos de dos taxistas, un chofer de colectivos y el playero de una estación de servicios, a los que se suma una balacera contra la comisaría 15ª y otra al establecimiento penitenciario Order, son investigados por una unidad especial creada por la fiscal regional María Eugenia Iribarren e integrada por los fiscales Patricio Saldutti (Homicidios), Luis Schiappa Pietra (Delitos Complejos), Marisol Fabbro (Crimen Organizado), Fernando Dalmau (Investigación y Juicio) y Franco Carbone (Balaceras).
En el marco de esa investigación conjunta, este lunes hubo tres nuevos detenidos en allanamientos en los que se secuestraron dos motos, más de cincuenta teléfonos y gran cantidad de municiones. Los operativos a cargo de la Policía de Investigaciones se realizaron en viviendas de Pago de los Arroyos al 6631, pasaje Morales al 3500, Belgrano y avenida Argentina, Presidente Quintana al 120 bis, Presidente Quintana entre Esmeralda y Chacabuco, avenida Argentina 4940, Sánchez de Loria al 870 bis y Becquer 533 bis de Rosario; y Pitágoras al 351 y Sucre al 135 de Granadero Baigorria.
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Dos hombres y una mujer mayores de edad fueron detenidos y se secuestraron 54 teléfonos celulares, dos motos, 51 municiones de distintos calibres, 267.770 pesos, una balanza de precisión, 14 chips de telefonía, dos cargadores 9 milímetros y una patente de moto con pedido de captura.
Uno de los apresados es Tobías B., de 25 años, detenido en Presidente Quintana al 100 bis con una moto robada. En principio se le atribuirá el delito de encubrimiento aunque no se descarta alguna relación con el crimen del playero. Las otras dos personas permanecían demoradas a la espera de la constatación de sus antecedentes.
Estas medidas se sumaron a las iniciadas el jueves pasado cuando se allanó la casa de un hombre que, para la pesquisa, fue quien activó el pedido del taxi de Celentano a la empresa 4555555. También fueron apresadas personas de su entorno.
A partir del dato de la moto en la que huyó el tiratiros que atacó al colectivero Daloia, otra línea condujo a una precaria vivienda de Nicaragua al 2200 donde fueron apresadas once personas junto con un menor de edad que ya fue indagado en un juzgado de Menores. Según trascendió este lunes, entre las personas detenidas hay varias mujeres y se recuperó la ropa y la gorra que vestía quien baleó al colectivero, además de la moto usada en el escape.
En otros domicilios allanados el viernes se secuestraron 15 celulares, una moto, 65 municiones de distintos calibres, una escopeta calibre 12,70, una pistola semiautomática Mauser C69, un cargador de 9 milímetros y varias municiones. Si bien la mayoría de las imputaciones previstas tienen que ver con acciones de encubrimiento, no se descarta aplicar alguna otra figura si se descubren conductas más cercanas a la ejecución de los hechos.





