Un control de rutina de la Gendarmería Nacional en el norte de Santa Fe derivó en el hallazgo de una millonaria suma de dinero oculto en una camioneta que viajaba desde Chaco hacia la ciudad de Buenos Aires.
El procedimiento tuvo lugar el 28 de marzo de 2025 sobre la Ruta Nacional 12, a la altura del paraje El Timbó, en jurisdicción de Avellaneda. Allí, los efectivos detuvieron el vehículo y detectaron irregularidades en su estructura interna, lo que motivó una inspección más exhaustiva.
Durante la requisa, el conductor incluso pidió a los agentes que no dañaran el rodado y ofreció mostrar cómo desmontar las piezas. Sin embargo, al retirar los paneles del tablero y otras partes del habitáculo, los gendarmes descubrieron compartimientos especialmente acondicionados donde se ocultaban fajos de billetes.
El dinero, que ascendía a $357.210.000, estaba distribuido detrás de las salidas de aire, el sistema de sonido, debajo del volante, en la guantera y en la zona de la palanca de cambios.
A partir del hallazgo, la Justicia federal avanzó en una investigación que en los últimos días derivó en la imputación de cuatro personas: el conductor del vehículo, dos accionistas de una empresa radicada en Chaco y un cuarto sospechoso. Todos están acusados de lavado de activos e intermediación financiera no autorizada.
Según la fiscalía, el traslado del dinero no habría sido un hecho aislado, sino parte de una operatoria sistemática destinada a mover grandes sumas de efectivo y darles apariencia de legalidad mediante una estructura empresarial.
La causa continúa en etapa de investigación y no se descartan nuevas medidas en torno a una maniobra que, para los investigadores, podría formar parte de un circuito financiero clandestino de mayor escala.






