En un contexto atravesado por tensiones internas y cuestionamientos políticos, el Gobierno nacional convocó a una reunión de Gabinete con el objetivo de retomar el control de la agenda y reforzar la gestión. El encuentro, previsto en la Casa Rosada, es encabezado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mientras se mantiene la incertidumbre sobre la participación del presidente Javier Milei.
La convocatoria se da luego de varias semanas en las que el oficialismo quedó a la defensiva por denuncias e investigaciones que involucran a Adorni, lo que desplazó el foco de la gestión y condicionó la estrategia política del Ejecutivo. En este escenario, la reunión busca proyectar una imagen de cohesión interna y respaldo al funcionario.
Según trascendió, el encuentro reúne a la totalidad del Gabinete, junto a figuras clave del círculo presidencial, con la intención de coordinar la planificación de cada área y definir metas operativas para el período 2026-2027. Además, se prevé una serie de reuniones individuales entre Adorni y los ministros para profundizar el seguimiento de la gestión.
En paralelo, la agenda política del oficialismo también se juega en el Congreso, donde el Gobierno buscará avanzar con iniciativas legislativas en un clima de creciente presión. La necesidad de “blindar” la gestión y recuperar la iniciativa aparece como uno de los ejes centrales de esta nueva etapa.
La reunión de Gabinete se produce, además, en una jornada marcada por la actividad presidencial, que incluye un encuentro bilateral con el mandatario chileno José Antonio Kast. En ese marco, no se descarta que Milei se sume posteriormente al cónclave, en un gesto orientado a reforzar la unidad del equipo.
Con este movimiento, el Gobierno intenta dejar atrás el impacto de la crisis política reciente y reposicionarse en la agenda pública, en un momento donde la estabilidad interna y la capacidad de gestión vuelven a estar bajo la lupa.




