El titular de APYME Santa Fe, Mario Galizzi, describió una situación crítica para las pequeñas y medianas empresas de la región, producto de la caída del consumo, especialmente en rubros como alimentos y materiales de construcción, y de la parálisis de la obra pública nacional. Aseguró que sectores claves como los corralones y ferreterías evidencian una fuerte retracción de la demanda, al tiempo que empresas como Acindar suspendieron trabajadores y detuvieron hornos por falta de actividad
Galizzi explicó que la volatilidad del dólar y la falta de un anclaje claro en los precios están generando aumentos preventivos y pérdida de rentabilidad en los comercios e industrias. “La brecha cambiaria es tan grande que no se sabe con qué dólar reponer mercadería”, señaló, al tiempo que criticó la política de apertura indiscriminada de importaciones que afecta a la producción local. “Estamos importando productos que Argentina produce en abundancia, como uvas, naranjas o yerba mate, lo cual es una entrega del mercado interno”, sostuvo.
Finalmente, alertó sobre el impacto social de esta coyuntura: aumento del desempleo, cierre de comercios y pérdida del poder adquisitivo. “El país no tiene estrategia frente a una guerra comercial global, y la única salida posible es un gran pacto social entre todos los sectores”, afirmó, responsabilizando tanto al gobierno nacional como a toda la dirigencia por la falta de respuestas ante esta crisis estructural.