El gobierno de Estados Unidos anunció la implementación de un plan destinado a reactivar la producción y comercialización de petróleo en Venezuela, mediante una flexibilización parcial y selectiva de las sanciones económicas vigentes sobre el sector energético.
La iniciativa fue comunicada por el Departamento de Energía y se limita exclusivamente a las actividades vinculadas al petróleo y sus derivados, bajo estrictos mecanismos de control financiero y supervisión internacional.
Exportaciones autorizadas y control financiero
Según precisaron fuentes oficiales, las operaciones comenzaron de manera inmediata y contemplan una primera etapa de venta de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo. Las transacciones podrán continuar de forma indefinida, siempre que se realicen por canales habilitados y en cumplimiento de la legislación estadounidense.
Uno de los ejes centrales del esquema es el manejo de los ingresos. Washington informó que todos los fondos generados por la venta de petróleo y productos derivados serán depositados inicialmente en cuentas controladas por Estados Unidos en bancos internacionales.
Desde el Departamento de Energía indicaron que este mecanismo busca garantizar la trazabilidad, legitimidad e integridad de los recursos obtenidos.
Recuperación de la capacidad productiva
El retiro parcial de sanciones también incluye autorizaciones para la importación de equipos, repuestos y servicios destinados a los campos petroleros venezolanos, con el objetivo de revertir el deterioro de la producción tras años de desinversión.
Estas medidas habilitan la participación de empresas energéticas estadounidenses y de otros países en tareas de modernización y mantenimiento de la infraestructura petrolera.
Además, Estados Unidos confirmó el envío de crudo liviano para ser utilizado como diluyente, con el fin de mejorar la calidad del petróleo pesado y extrapesado que predomina en las reservas venezolanas.
Infraestructura eléctrica y seguimiento del plan
El esquema anunciado incorpora compromisos vinculados a la infraestructura eléctrica de Venezuela. Según datos oficiales, la red de generación y distribución presenta un deterioro significativo y una caída superior al 30% en los últimos años.
Funcionarios estadounidenses señalaron que se trabajará en la mejora del sistema eléctrico, considerado un factor clave para sostener la recuperación del sector energético.
El proceso de implementación será evaluado de manera permanente y podrá ajustarse en función de la evolución de la situación política y económica del país. Bajo este marco, solo las operaciones autorizadas por Estados Unidos serán consideradas legales, mientras que cualquier intento de evadir los controles podrá derivar en nuevas sanciones.





