Los datos oficiales del Registro Civil de la Provincia de Santa Fe muestran un cambio sostenido en la forma en que las parejas formalizan sus vínculos. Al 15 de diciembre de 2025, se registraron 10.220 uniones convivenciales frente a 8.650 matrimonios, una brecha que confirma una tendencia que viene profundizándose en la última década, tanto a nivel provincial como nacional y regional.
La información surge del balance anual de trámites difundido por el organismo provincial, que depende del Gobierno de Santa Fe, y refleja transformaciones sociales más amplias en torno a la conformación de las familias, el vínculo con las instituciones y las decisiones legales asociadas a la vida en pareja.
Una tendencia que se consolida en la provincia
En Santa Fe, las uniones convivenciales comenzaron a registrarse formalmente a partir de la entrada en vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación en 2015, que otorgó reconocimiento legal a este tipo de vínculos. Desde entonces, su crecimiento fue sostenido.
Según datos históricos del propio Registro Civil y del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, durante los primeros años de implementación las uniones convivenciales representaban una porción menor frente a los matrimonios. Sin embargo, a partir de 2019 la brecha comenzó a achicarse y, en los últimos años, la relación se invirtió, con más uniones convivenciales que casamientos registrados anualmente.
El fenómeno se explica por múltiples factores: cambios culturales, mayor valoración de la autonomía individual, menor centralidad del matrimonio como institución y una mayor difusión de los derechos que otorga la unión convivencial, como el reconocimiento patrimonial, previsional y de cobertura de salud.
El escenario nacional y regional
La tendencia observada en Santa Fe se inscribe en un proceso más amplio. Según el INDEC, en Argentina los matrimonios vienen en descenso desde hace más de una década, mientras que los hogares conformados por parejas no casadas aumentaron de manera sostenida, especialmente en los centros urbanos.
A nivel regional, informes de la CEPAL señalan que América Latina registra desde los años 2000 un crecimiento marcado de las uniones consensuales, que en varios países ya superan al matrimonio como forma predominante de convivencia en determinados grupos etarios. Argentina, Uruguay y Chile se encuentran entre los países con mayor expansión de este tipo de vínculos.
En el plano internacional, datos de Naciones Unidas y de oficinas estadísticas como Eurostat muestran un patrón similar en Europa y América del Norte: caída de las tasas de matrimonio, aumento de la convivencia sin casamiento y postergación de las decisiones formales hasta edades más avanzadas.
Nacimientos y dinámica familiar
El balance del Registro Civil también consigna que en 2025 se inscribieron 32.084 nacimientos en toda la provincia. Aunque el informe oficial se concentra en los nombres más elegidos —Mateo y Olivia encabezaron el ranking—, especialistas en demografía advierten que una proporción creciente de estos nacimientos se produce en hogares conformados por parejas no casadas, en línea con la expansión de las uniones convivenciales.
Este dato refuerza la idea de que los cambios en las formas de vinculación no implican necesariamente una menor conformación de familias, sino una reorganización de sus modalidades legales y sociales.
Más allá de los números
Desde el Gobierno provincial destacan que el Registro Civil cumple un rol central en la garantía del derecho a la identidad y el acceso a la documentación, en un contexto de modernización y digitalización del Estado. Sin embargo, los propios números del organismo funcionan también como un termómetro social.
La diferencia entre matrimonios y uniones convivenciales en Santa Fe no aparece como un fenómeno coyuntural, sino como parte de una transformación estructural que atraviesa a distintas generaciones y redefine el vínculo entre las parejas y las instituciones tradicionales.





