En un nuevo gesto de solidaridad, Rafaela fue parte del recorrido del Tren Solidario que trasladó ayuda hacia el norte argentino, donde miles de familias atraviesan una crítica situación tras las inundaciones. Aunque estaba previsto para las 0:45, la formación finalmente pasó por la ciudad alrededor de las 2:30 de la madrugada, deteniéndose por unos pocos minutos en la estación del ferrocarril.
Durante ese breve lapso, vecinos se acercaron para colaborar con alimentos no perecederos, productos de limpieza, ropa y otros elementos esenciales que serán destinados principalmente a Tucumán y Santiago del Estero. La iniciativa, impulsada por organizaciones ferroviarias, gremios y voluntarios, busca asistir a comunidades que, en muchos casos, quedaron aisladas y con escasa llegada de ayuda oficial.
Viviana, comerciante del sector y ex trabajadora vinculada al servicio ferroviario de pasajeros, destacó el espíritu solidario de la convocatoria. “Si hay algo que caracteriza al argentino es la solidaridad en momentos extremos. Todo sirve, desde un paquete de arroz hasta artículos de higiene o pañales, que son muy necesarios”, señaló.
Además, remarcó la urgencia de la situación que atraviesan las zonas afectadas: “La gente lo perdió todo. Están en el barro, sin nada, con chicos, personas enfermas o con discapacidad. Es una realidad muy dura”.
El tren, que viene realizando paradas en distintas localidades del país, continuó su viaje hacia el norte tras una breve detención de entre cinco y diez minutos en Rafaela, con el objetivo de llegar lo antes posible a destino.
La llegada de la formación también volvió a poner en agenda el estado de la estación local y la interrupción del servicio de pasajeros, una situación que, según indicaron desde el lugar, afecta tanto a trabajadores como a usuarios que dependían del tren.
A pesar de ello, la madrugada dejó una postal distinta: la de una comunidad que, aún en medio de dificultades, respondió con compromiso y empatía ante la necesidad de otros.





