En un contexto nacional desafiante para el comercio y la producción, el ADN emprendedor del rafaelino vuelve a ponerse de manifiesto en iniciativas que nacen desde el esfuerzo personal y la vocación por el trabajo. Un ejemplo de ello es Canela-Deco, el emprendimiento de Paola que comenzó de manera gradual desde el garage de su casa y hoy cuenta con un local propio en la ciudad.
El proyecto surgió a partir de una situación de salud y dio sus primeros pasos con la elaboración de colgantes. Con el tiempo, y a partir de la demanda de los propios clientes, fue ampliando su propuesta hasta consolidarse en el rubro de decoración en tela, con productos íntegramente realizados de forma artesanal.
Como muchos emprendedores locales, Paola apostó inicialmente a las ferias barriales para darse a conocer y sostener su actividad. Luego se incorporó a Plaza Feria y, gracias a la mayor visibilidad, se animó a alquilar un local en avenida Mitre 764, sin dejar de participar en ferias para afrontar los costos fijos y fortalecer el vínculo con sus clientes.
En el marco de una recorrida por comercios de la ciudad, el intendente Leonardo Viotti visitó el local junto a la secretaria de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo, Patricia Imoberdorf, quien le brindó información sobre las herramientas de acompañamiento que ofrece el municipio, como capacitaciones y futuras líneas de microcréditos para emprendedores.
Historias como la de Canela-Deco reflejan el carácter emprendedor que distingue a Rafaela, donde, aun cuando el contexto no ayuda, la iniciativa, la perseverancia y el acompañamiento institucional continúan siendo claves para transformar ideas en proyectos sostenibles.






