La Cámara de Diputados puso en marcha este miércoles la audiencia pública para debatir la reforma de la Ley de Glaciares, un paso clave antes de su tratamiento en el recinto. La instancia se desarrolla en medio de un fuerte interés social, con decenas de miles de inscriptos y una importante movilización convocada en las inmediaciones del Congreso. El debate, que se extenderá durante dos jornadas —una presencial y otra virtual—, busca recoger opiniones de especialistas, organizaciones y ciudadanos sobre el proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado. La iniciativa propone modificar la Ley 26.639, redefiniendo los alcances de las zonas protegidas y habilitando ciertas actividades productivas en áreas periglaciares. La convocatoria superó ampliamente las expectativas: se registraron más de 30 mil interesados en participar, aunque solo un número reducido podrá exponer de manera oral, mientras que el resto deberá presentar sus aportes por escrito o en formato audiovisual. Las audiencias, organizadas por las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales, se desarrollan entre las 10 y las 19 en el Anexo C del Congreso. Este mecanismo busca garantizar la participación ciudadana y la transparencia en la toma de decisiones públicas. En paralelo, organizaciones ambientalistas y sectores opositores expresaron su rechazo a la reforma, al considerar que podría poner en riesgo reservas estratégicas de agua y ecosistemas clave. La discusión también se trasladó a las calles, donde se convocaron protestas frente al Congreso para visibilizar el conflicto. El resultado de estas audiencias será determinante para el futuro del proyecto, que divide aguas entre quienes promueven el desarrollo de actividades económicas y quienes advierten sobre posibles retrocesos en la protección ambiental.





