Fuentes federales de seguridad informaron que el hijo del narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, mejor conocido como El Altiplano, uno de los penales de máxima seguridad de México.
Vehículos terrestres y aéreos del Ejército mexicano partieron hacia la misma cárcel de la que hace casi ocho años se fugó el Chapo. Allí ingresó su hijo, Ovidio Guzmán, alias el Ratón, quien es acusado en Estados Unidos de los delitos de conspiración para distribuir cocaína, metanfetamina y marihuana.
El narcotraficante y uno de los líderes del Cártel de Sinaloa fue transportado en un helicóptero desde las instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), ubicadas en el corazón de la Ciudad de México, confirmó Jenaro Villamil, director del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano.
La prisión del Altiplano se encuentra cerca de la ciudad de Toluca, a poco más de una hora de la capital mexicana. Conocida por ser la cárcel de narcotraficantes y sujetos de alta peligrosidad, de ahí se escapó el Chapo Guzmán —hoy preso en Colorado, Estados Unidos, cumpliendo cadena perpetua— el 11 de julio de 2015, cuando todavía era el capo de la droga más buscado por la DEA. La versión oficial es que se fugó a través de túneles subterráneos, pero hay investigaciones periodísticas y testimonios que apuntan hacia una complicidad de las autoridades.
Alrededor de las 6:00 horas del 5 de enero, Ovidio Guzmán fue capturado en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, en un operativo conjunto de las Fuerzas Armadas mexicanas. La noticia fue dada a conocer a pocos días de que el presidente Joe Biden visite México para la Cumbre de Líderes de América del Norte.
La justicia estadounidense asegura que Ovidio y su hermano, Joaquín Guzmán López, han traficado drogas al país norteamericano desde 2008. Y aunque en la acusación formal solo se les señala de comerciar cocaína, metanfetamina y marihuana, en Washington se identifica a Ovidio como uno de los principales traficantes de fentanilo, droga que tiene sumida a la sociedad estadounidense en una crisis social sin precedentes.
La aprehensión de Ovidio generó episodios de caos y violencia en el estado de Sinaloa, al norte del país, donde se reportaron tiroteos, bloqueos carreteros, saqueos y pánico generalizado debido a las acciones del crimen organizado, que protestaron en contra de uno de sus mayores líderes.
También fallecieron un coronel de infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y cuatro elementos de su escolta. Murieron durante una emboscada en Escuinapa, de acuerdo con fuentes federales. El militar emboscado fue Juan José Moreno Orzua, comandante del 43 Batallón de Infantería.
La Secretaría de Seguridad local ha pedido a los habitantes de Culiacán y sus alrededores que no salgan a las calles y que se resguarden en sus casas debido a los enfrentamientos armados y otro tipo de disturbios provocados por el crimen organizado. Las autoridades afirman que hay vehículos con civiles armados que representan un peligro para la población.





