Durante el primer mes del año se fabricaron 20.998 unidades, muy por debajo de las 30.058 unidades producidas en enero de 2025, y también registró una caída del 20,7% frente a diciembre de 2025.
Según ADEFA, menos días hábiles de producción y paradas técnicas en las plantas —motivadas por vacaciones y la adecuación de líneas para nuevos modelos— fueron algunos de los factores que deprimieron los niveles de actividad.
Además, el promedio diario de producción fue de 1.750 vehículos, significativamente inferior al observado en meses previos.
La debilidad también se trasladó al frente externo: las exportaciones sumaron 9.759 unidades, con una caída del 51% respecto a diciembre y del 12,3% anual, lo que indica un arranque de año complicado para los envíos al exterior.
En contraste, las ventas mayoristas a concesionarios totalizaron 34.333 vehículos, sosteniéndose prácticamente estables respecto a enero de 2025 con una mínima suba del 0,7% interanual, aunque en comparación con diciembre mostraron una fuerte caída del 33,1%.
Desde ADEFA advirtieron que el sector enfrenta un contexto internacional complejo, con mayores exigencias tecnológicas y presión competitiva externa. Por eso insistieron en la necesidad de políticas públicas que mejoren la competitividad, incluyendo incentivos a la producción y la apertura de nuevos mercados.
El presidente de la entidad, Rodrigo Pérez Graziano, señaló que estos datos “reflejan una menor actividad comparado con el mismo mes del año pasado” y que será necesario esperar el cierre del primer trimestre para evaluar con mayor precisión el desempeño del sector.
Se trata del peor enero en seis años para la industria argentina. Los informes sectoriales señalan que la caída del 30,1% interanual no sólo refleja un duro retroceso respecto a enero de 2025, sino también que se trata del peor nivel de producción registrado en un mes de enero desde al menos 2019.




