Cuatro policías de Corrientes fueron condenados a 10 años de prisión por la muerte de un joven de 18 años que se ahogó en el río Paraná luego de una persecución, en un caso que generó fuerte conmoción y denuncias por violencia institucional.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral Penal N°1, que consideró a los efectivos responsables del delito de “abandono de persona agravado por el resultado de muerte”. La víctima, Lautaro Alexander Rosé, falleció en noviembre de 2021 tras arrojarse al río en medio de un operativo policial.
Según se reconstruyó en el juicio, el episodio ocurrió durante la madrugada en la zona de la costanera correntina, cuando un grupo de jóvenes fue perseguido por integrantes del Grupo de Intervención Rápida (GIR). En ese contexto, Rosé y un amigo escaparon hacia una zona de barrancas y, acorralados, se lanzaron al agua.
El joven no sabía nadar y pidió ayuda reiteradas veces, pero los efectivos no intervinieron para asistirlo. Por el contrario, continuaron con el accionar represivo, incluso utilizando postas de goma, según se acreditó durante el proceso judicial.
El amigo que logró salir del río denunció además haber sido golpeado y amenazado por los policías para que no relatara lo ocurrido, lo que agravó la situación procesal de los acusados.
El fallo también incluyó la absolución de otros dos imputados por falta de pruebas, en un juicio atravesado por polémicas, ya que la fiscalía había optado por no acusar inicialmente a los agentes. La condena fue posible gracias al impulso de la querella, sostenida por la familia de la víctima.
El caso, que tardó más de cuatro años en llegar a sentencia, se convirtió en un emblema de reclamo por justicia en Corrientes, con movilizaciones y pedidos de condena para los responsables.
Si bien los policías fueron condenados, permanecerán en libertad hasta que la sentencia quede firme, bajo cumplimiento de medidas restrictivas impuestas por la Justicia.





