Dos activistas climáticos, pertenecientes a la organización sin fines de lucro «Just Stop Oil», vandalizaron y pintaron la tumba donde se encuentran los restos del científico Charles, Darwin, en la Abadía de Westminster, en Londres, como símbolo de protesta.
Tal como realizó el grupo ya en varias ocasiones anteriores, el objetivo fue visibilizar y concientizar sobre la detención de las extracciones de combustible fósil en Reino Unido. Los dos ecologistas escribieron con tiza «1,5 is dead» (El 1,5 está muerto), como referencia para denunciar que el planeta superó el calentamiento climático de 1,5 grados centígrados, según anunció la Unión Europea Copernicus.
«Ya hemos sobrepasado los 1,5 grados centígrados que se suponen que nos mantendrían vivos. Millones están siendo desplazados, California está ardiendo y tres cuartos de toda la flora y fauna salvaje ha desaparecido desde 1970», compartieron los activistas en un video publicado en las redes sociales de la organización.
En el mismo video, los dos ecologistas afirmaron que Darwin «se estaría retorciendo en su tumba si supera que estamos en medio de la sexta gran extinción», al tiempo que reclamaron a los líderes mundiales mayor participación para que termine la quema de petróleo, gas y carbón para 2030.