Santa Fe atraviesa una situación alarmante por la violencia de género. Según el relevamiento de Mumalá, la provincia acumula 44 muertes violentas vinculadas al género en lo que va de 2026, luego de que se conociera el hallazgo del cuerpo de una mujer en la ciudad de Recreo, un caso que se investiga como posible femicidio. Además, el registro previo contabilizaba 74 intentos de femicidio y al menos 50 niños que quedaron sin sus madres.
En diálogo con Radio Mitre Santa Fe, Gabriela Sosa, referente de Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá), calificó el escenario como una emergencia provincial y advirtió que Santa Fe se encuentra entre las jurisdicciones con las tasas más altas de femicidios del país. En ese contexto, sostuvo que la falta de financiamiento para campañas de prevención e información, la escasez de recursos en el territorio y la ausencia de políticas públicas nacionales contribuyen a profundizar el problema.
Sosa también señaló que los mensajes que niegan la existencia de la violencia de género o desalientan las denuncias tienen consecuencias sobre las víctimas. A esto se suma la precariedad económica, que puede agravar las situaciones de vulnerabilidad. En ese sentido, mencionó casos bajo investigación en los que aparecen amenazas vinculadas al endeudamiento y a prestamistas informales, además de los asesinatos de mujeres en situación de prostitución.
Otro de los puntos centrales de su análisis fue la baja cantidad de denuncias previas por parte de las víctimas de femicidio. Para la referente de Mumalá, esta situación obliga a revisar la confianza en los canales institucionales y la respuesta que reciben las mujeres cuando recurren a una comisaría, un área social u otro organismo estatal. También alertó sobre un retroceso en la implementación de la Ley Micaela, que establece la capacitación obligatoria en género para quienes integran los distintos poderes del Estado.
Finalmente, Sosa remarcó que la prevención requiere una respuesta articulada entre la Justicia, los gobiernos y las instituciones de cada comunidad. Los centros de salud, las escuelas, las comisarías, los clubes y las organizaciones sociales pueden cumplir un papel fundamental para detectar situaciones de violencia y acompañar a quienes necesitan ayuda. Como mensaje final, recomendó a las mujeres que atraviesan estas situaciones hablar con alguien de confianza o acercarse a una organización para iniciar acompañadas el recorrido hacia el acceso a la Justicia.
Fuente: Rafaela Noticias





