El juicio oral por la causa Spaggiari, que comenzó el 8 de octubre en Rafaela, continúa con los testimonios de quienes confiaron su dinero a la estructura investigada por presuntas estafas. En las audiencias del martes y el miércoles, tres historias expusieron distintas formas de ingresar al sistema de inversiones y un mismo desenlace: la interrupción de los pagos y la imposibilidad de recuperar los ahorros.
El debate tiene como imputados a Fernando Luis Spaggiari, Matías Germán Spaggiari, Mirta Ofelia Condotto y Carolina Rocío Schaberger. El tribunal está integrado por Laura Lencina, Nicolás Stegmayer y Juan Gabriel Peralta. La acusación está a cargo del fiscal Guillermo Loyola, mientras que los imputados cuentan con la defensa de Gustavo Gabriel Abraham.
Las declaraciones permitieron reconstruir cómo funcionaban los convenios, qué rendimientos se ofrecían y qué ocurrió cuando los inversores comenzaron a reclamar el dinero.
Una psicóloga que dejó de retirar los intereses para recuperar todo al vencimiento
Una de las testigos, psicóloga de profesión, contó que llegó a la propuesta en enero de 2021, junto a su pareja, por recomendación de una amiga que ya había invertido en el grupo.
En aquella oportunidad entregaron dinero en dólares y firmaron un convenio por dos años, con vencimiento previsto para enero de 2023. El acuerdo establecía que el capital debía permanecer invertido durante todo ese período, mientras que los intereses podían retirarse mensualmente o acumularse para cobrarlos al finalizar el contrato.
Durante las primeras 12 cuotas, la mujer retiró los intereses con normalidad. Para coordinar los cobros se comunicaba por WhatsApp con una mujer identificada como Miriam, quien le daba turnos para concurrir a una oficina ubicada sobre bulevar Roca.
A partir de la cuota 12, decidió dejar de retirar los rendimientos y acumularlos para recuperarlos junto con el capital al vencimiento del convenio. Sin embargo, cuando llegó el momento de finalizar el contrato, la devolución no se concretó.
La testigo relató que participó de una reunión en otra oficina, donde estaban los hermanos Spaggiari y numerosas personas que atravesaban una situación similar. Según contó, allí les dijeron que comenzarían a convocar a los inversores para devolverles el capital, organizándolos de acuerdo con los montos que habían entregado. Los intereses no estaban contemplados en esa propuesta.
La promesa tampoco se cumplió. Posteriormente, la mujer recurrió al abogado de la empresa, con quien mantuvo una reunión para avanzar en un acuerdo que instrumentara la devolución del dinero.
Al recordar las consecuencias personales de lo ocurrido, la profesional explicó que los fondos provenían de los ahorros reunidos junto a su pareja a través del trabajo. “Fue muy duro”, expresó. En ese momento cursaba el embarazo de su hija.
Un mecánico entregó US$ 1.000
Otro de los testimonios, escuchado el miércoles, fue el de un hombre que trabajaba en un taller mecánico. A diferencia de la psicóloga, llegó a la propuesta a través de un cliente que concurría a su negocio y al que conocía desde hacía varios años. Según declaró, esa persona le habló de un emprendimiento que ofrecía inversiones similares a un plazo fijo y le explicó que el dinero se destinaba a la construcción de viviendas.
El hombre se tomó un tiempo para analizar la propuesta antes de decidirse. En agosto de 2022 se acercó a la oficina ubicada sobre calle Roca, en Rafaela, donde una mujer le explicó nuevamente las condiciones. Al día siguiente entregó US$ 1.000.
El acuerdo establecía que al cabo de un año recibiría el capital junto con los intereses prometidos. Sin embargo, nunca llegó a cobrar ningún rendimiento. Cuando faltaban uno o dos meses para el vencimiento, comenzó a tomar conocimiento de la situación que atravesaba el grupo. Al intentar averiguar qué había ocurrido, decidió acercarse nuevamente a la oficina.
Según relató, fue aproximadamente una semana después de que el tema llegara a los medios de comunicación. Al llegar, encontró el lugar «desmantelado» y sin actividad.
El mecánico aclaró que nunca había tenido trato personal con los hermanos Spaggiari y que tampoco sabía quién estaba del otro lado de los mensajes que intercambió para intentar obtener alguna respuesta. También mencionó que acudió a la Fiscalía, aunque no recordó mayores detalles sobre esas gestiones. Al referirse a la pérdida económica, expresó una frase que resumió su experiencia: “Pensé que era más confiable y al final fue una estafa”.
Una pareja aportó US$ 16.600 y tampoco recuperó sus ahorros
El tercer relato corresponde a una mujer que declaró el martes y que, junto a su pareja, ingresó al sistema de inversiones en 2020, luego de recibir la recomendación de un conocido. A partir de ese contacto, se reunieron con Matías y Fernando Spaggiari y con Mirta Condotto, quienes les explicaron el funcionamiento de la propuesta.
La primera inversión fue de US$ 10.500. Según declaró, les ofrecieron intereses mensuales del 3%, que durante un tiempo cobraron con regularidad. Los pagos se coordinaban por WhatsApp y luego concurrían a la oficina para retirar el dinero.
La situación cambió en septiembre de 2022, cuando debían renovar el convenio por otros doce meses. De acuerdo con el testimonio, les indicaron que debían aportar un 50% adicional del capital para mantener las condiciones de la inversión. Por ese motivo, su pareja entregó otros US$ 6.100 y firmó la renovación. Ese mismo mes habrían cobrado los últimos intereses. Después, los pagos se interrumpieron.
Ante los primeros reclamos, Matías Spaggiari les habría manifestado que atravesaban problemas de efectivo y que se comunicaría en los días siguientes para retomar los pagos. Sin embargo, las promesas de transferencias o entregas de dinero nunca se concretaron.
La pareja recurrió entonces al abogado de la empresa. En una reunión, les habrían planteado que el dinero sería devuelto y que Matías vendería algunas propiedades para reunir los fondos necesarios. Posteriormente, se preparó un acuerdo con vencimiento previsto para el 16 de octubre de 2024. Tampoco recibieron el pago comprometido.
Al ser consultada sobre las garantías del convenio, la mujer recordó que se había mencionado un lote propiedad de la empresa, que figuraría como respaldo para cubrir la deuda en caso de incumplimiento.
También explicó que, cuando preguntaban por qué habían dejado de pagar, la respuesta era que no tenían efectivo, aunque el dinero se encontraba invertido. Según les habían explicado originalmente, las inversiones estaban destinadas a generar los recursos para afrontar los intereses mensuales.
Al cierre de su declaración, la mujer describió las consecuencias personales de lo ocurrido. Dijo que se sintieron estafados porque confiaban en la familia Spaggiari y por esa razón habían decidido entregar sus ahorros. “Era el ahorro que uno tenía de toda la familia”, expresó al referirse al dinero que no pudieron recuperar.
Su testimonio se incorporó al debate oral junto con los relatos de otros inversores que continúan exponiendo cómo ingresaron al sistema, qué condiciones les ofrecieron y qué ocurrió cuando dejaron de recibir los pagos.
Fuente: Rafaela Noticias






