El Municipio de Rafaela confirmó que el servicio de minibuses no volverá a funcionar los sábados. Además, por el momento no habrá un nuevo aumento del boleto del transporte público, pese a que la actualización de la tarifa se analiza mensualmente.
La confirmación llegó a través de Alejandra Barberis, quien explicó que la reducción del servicio durante los sábados se decidió porque la prestación no registraba una demanda significativa y los pasajeros no habían manifestado necesidades que justificaran mantenerla. Consultada sobre si la medida tenía una fecha de finalización, respondió que era definitiva.
Un estudio para definir qué transporte necesita Rafaela
Por su parte, Juan Pablo Aversa explicó que el Municipio trabaja junto a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Buenos Aires, a partir de un convenio destinado a realizar un análisis más detallado sobre las necesidades de movilidad de la ciudad.
El funcionario señaló que Rafaela presenta dificultades particulares para sostener un sistema de transporte público, debido a que se trata de una ciudad intermedia, con una demanda de pasajeros menor que la de las grandes urbes. También mencionó que muchos habitantes se movilizan en bicicletas, motos o automóviles particulares, lo que repercute en la cantidad de usuarios de los minibuses.
En ese contexto, explicó que el objetivo es evaluar no solamente los recorridos y las estadísticas de uso, sino también qué tipo de servicio sería más adecuado para la ciudad. Entre las alternativas a analizar, mencionó la posibilidad de orientar parte del sistema a quienes necesitan trasladarse a sus lugares de trabajo, con la intención de reducir la circulación de vehículos particulares durante los horarios pico y contribuir a disminuir los accidentes de tránsito.
También hizo referencia a la competencia que representan las aplicaciones de movilidad, que ofrecen alternativas de traslado a costos que consideró relativamente accesibles.
Por ahora, no aumentarán el boleto
En relación con la tarifa, Aversa confirmó que el Municipio analiza mensualmente la evolución de los costos y los posibles ajustes. Sin embargo, aclaró que por el momento resolvieron no aplicar una nueva suba, una decisión que cuenta con el acompañamiento del intendente.
El funcionario sostuvo que un incremento no representaría un ingreso significativo para las arcas municipales y, al mismo tiempo, afectaría a quienes dependen del transporte público para realizar actividades cotidianas, como acudir a un centro de salud o hacer trámites en el centro de la ciudad.
“Si no va a implicar un determinado ingreso significativo, no tiene sentido sacárselo en ningún punto a las personas que están necesitando de pronto movilizarse”, expresó.
Un servicio que demanda recursos municipales
Aversa también se refirió al impacto económico que representa sostener los minibuses. Según explicó, la quita de los fondos nacionales destinados al transporte perjudicó las cuentas municipales, mientras que el servicio continúa requiriendo una inversión importante.
Si bien reconoció que la reducción de las prestaciones genera un ahorro, aclaró que el resultado no alcanza la magnitud esperada. Además, remarcó que el transporte público no debe evaluarse exclusivamente desde la rentabilidad económica, ya que también cumple una función social y puede contribuir a reducir la congestión y la contaminación.
Fuente: Rafaela Noticias







