El juez Javier Bottero dispuso la medida para Gabriel Sebastián Moreira, investigado por dos robos en viviendas de Rafaela. Las cámaras de seguridad, el reconocimiento de un reloj por parte de una víctima y sus antecedentes penales fueron parte de los argumentos analizados durante la audiencia.
La Justicia de Rafaela dispuso seis meses de prisión preventiva para Gabriel Sebastián Moreira, imputado por dos hechos de robo calificado cometidos en viviendas de la ciudad. La resolución fue adoptada por el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Javier Bottero, a pedido de la Fiscalía, representada por Lorena Korakis. La defensa estuvo a cargo de Georgina Allassia.
Durante la audiencia, el magistrado analizó las evidencias reunidas en ambos episodios y explicó que, si bien presentaban diferencias en cuanto a la solidez de los elementos de prueba, existían indicios suficientes para sostener la vinculación del imputado con los hechos investigados.
La decisión también tuvo en cuenta los antecedentes penales del acusado y los riesgos procesales señalados para fundamentar la necesidad de mantenerlo detenido mientras avanza la causa.
Las cámaras, la bicicleta y las primeras sospechas
Uno de los hechos investigados ocurrió en un complejo habitacional de calle Aarón Castellanos. Según lo expuesto durante la audiencia, una vecina alertó a una residente tras escuchar ruidos compatibles con el forzamiento del portón de ingreso.
En este caso, el juez consideró relevantes el testimonio sobre esos ruidos, las evidencias físicas relacionadas con el ingreso y los registros de las cámaras de seguridad.
Las imágenes permitieron analizar las características de una persona que circulaba en bicicleta y establecer comparaciones con fotografías incorporadas a la investigación.
A partir de esos elementos, Bottero entendió que existía evidencia suficiente para sostener, con el grado de probabilidad requerido en esta etapa, la participación del imputado en el primer hecho.
El reloj y el tatuaje, claves en el segundo caso
El segundo episodio ocurrió en una vivienda de calle Renaldo Actis, donde se produjo el ingreso tras el forzamiento de rejas y aberturas del patio. Del lugar sustrajeron pertenencias personales y otros elementos de valor.
En este tramo de la investigación, el magistrado hizo una distinción respecto del alcance de las evidencias.
Durante la audiencia, señaló que no se habían encontrado en poder del imputado los objetos sustraídos ni las prendas que, según la hipótesis investigativa, habría utilizado durante el hecho. También observó que, si bien existían registros fílmicos de sus movimientos antes y después del episodio, no había una cámara que mostrara directamente el ingreso a la vivienda.
Sin embargo, destacó dos elementos que consideró relevantes para sostener la vinculación del acusado con el caso: el reconocimiento de un reloj por parte de la víctima y la similitud entre un tatuaje visible en las imágenes y el que presenta el imputado.
El juez calificó la evidencia de este segundo episodio como escasa, aunque entendió que resultaba suficiente para sostener la probabilidad necesaria para que la Fiscalía profundice la investigación.
Los antecedentes y el riesgo procesal
Otro de los puntos centrales de la resolución fueron los antecedentes penales del imputado.
Según lo expuesto por el magistrado, Moreira registra condenas anteriores con declaración de reincidencia, circunstancia que fue considerada al evaluar la expectativa de pena y los riesgos procesales.
Bottero entendió que las medidas alternativas propuestas por la defensa, ejercida por Georgina Allassia, no resultaban suficientes para neutralizar esos riesgos, particularmente en relación con un eventual entorpecimiento de la investigación.
Por ese motivo, resolvió dictar la prisión preventiva por seis meses. El plazo, explicó, permitirá profundizar las tareas investigativas y avanzar hacia una eventual salida alternativa si las partes alcanzan un acuerdo.
Fuente: Rafaela Noticias







