La multinacional sueca Electrolux confirmó el cierre definitivo de su fábrica ubicada en la zona sudoeste de Rosario, una medida que implicó el despido de unos 200 trabajadores y el fin de la producción nacional de sus electrodomésticos de línea blanca en el país. A partir de ahora, la compañía abastecerá el mercado argentino exclusivamente mediante productos importados.
La decisión quedó ratificada luego de que la plantilla de empleados aceptara la propuesta de indemnización tras el vencimiento del periodo de conciliación obligatoria dictado por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe. A través de las gestiones llevadas a cabo por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Rosario, los cesanteados percibirán la indemnización correspondiente por ley junto con una suma extra equivalente a cinco salarios.
Desde la empresa justificaron la clausura del establecimiento argumentando la necesidad de reestructurar sus operaciones para optimizar la eficiencia y mejorar la competitividad global, en el marco de la transformación del modelo operativo de la industria. Por su parte, la UOM rechazó esos motivos y atribuyó el desmantelamiento de la planta a la apertura de importaciones. Aunque el acuerdo económico dejó sin efecto las audiencias de negociación, la conducción sindical remarcó que continuará exigiendo la reapertura de la planta y el fomento de la producción nacional.
Fuente: Rafaela Noticias





