Guillermo Dalmazzo, integrante de la agrupación ambientalista, explicó en diálogo con Rafaela Noticias los alcances de dos proyectos presentados recientemente en el Concejo Municipal, orientados a modificar el esquema de resguardo ambiental en el periurbano de Rafaela.
Las propuestas contemplan, por un lado, el desarrollo de un espacio de protección de 200 metros desde el límite urbano y, por otro, una transición progresiva para ampliar la distancia de restricción de aplicaciones de productos de síntesis química hasta los 1.000 metros.
Un anillo de protección ambiental
Uno de los proyectos apunta a transformar la franja de 200 metros, donde actualmente no se pueden aplicar productos de síntesis química, en un espacio destinado a diferentes actividades de interés comunitario y ambiental.
Dalmazzo planteó la posibilidad de desarrollar huertas agroecológicas comunitarias, espacios verdes, corredores biológicos, reservas naturales y áreas destinadas a la recreación, la educación y la investigación.
Según explicó, la iniciativa busca aprovechar ese sector para generar nuevos espacios de uso público y avanzar en una planificación ambiental a largo plazo. En ese sentido, mencionó la necesidad de pensar el crecimiento de Rafaela con una perspectiva de 50, 80 o incluso 100 años.
El proyecto también propone crear un fondo específico para financiar la adquisición de tierras que pasarían a ser propiedad municipal. La intención es evitar la creación de un nuevo impuesto y utilizar recursos provenientes de distintas fuentes, como tributos o multas que ya existen.
De acuerdo con lo señalado por Dalmazzo, los propietarios recibirían el valor de mercado por sus terrenos, que luego quedarían bajo administración municipal para desarrollar actividades en beneficio de la comunidad y del ambiente.
Una transición en tres etapas hasta los 1.000 metros
La segunda iniciativa propone ampliar progresivamente la distancia de resguardo ambiental mediante un cronograma de seis años, dividido en tres etapas de dos años cada una.
El esquema contempla extender la restricción desde los actuales 200 metros hasta los 500 metros en una primera instancia; luego, hasta los 700 metros; y finalmente, hasta alcanzar los 1.000 metros.
Dalmazzo sostuvo que la propuesta busca acompañar a los productores durante el proceso de transición, con el objetivo de que los cambios puedan implementarse de manera ordenada.
El integrante de la agrupación ambientalista argumentó que la ampliación de las distancias resulta necesaria para proteger la salud de la población y el ambiente en las zonas cercanas a la ciudad. Además, señaló que los 1.000 metros constituyen una referencia presente en distintos fallos judiciales vinculados a las restricciones de aplicaciones de agroquímicos.
El debate en el Concejo y la situación judicial
Las presentaciones se producen en el marco del debate que se desarrolla en el Concejo Municipal sobre las aplicaciones de productos fitosanitarios en el periurbano, una discusión que lleva aproximadamente dos décadas.
Dalmazzo explicó que, tras finalizar la ronda de exposiciones de profesionales, el Concejo debe avanzar con la elaboración de un informe para presentar ante el juzgado interviniente.
En ese contexto, señaló que la agrupación decidió acercar sus propuestas con la expectativa de contribuir a la elaboración de una normativa superadora.
Finalmente, remarcó que las iniciativas buscan abrir la discusión sobre nuevas formas de producción y planificación territorial, con mayor protección ambiental y participación de la comunidad en la construcción de una Rafaela sostenible a largo plazo.
Fuente: Rafaela Noticias






