Ricardo Mandril, responsable de la empresa encargada de la restauración de la Recova Ripamonti de Rafaela, respondió a los cuestionamientos del concejal Fabricio Dellasanta sobre presuntas fallas constructivas y los materiales utilizados en la obra.
“Esto acá no se puede tomar a la ligera. Hablamos de años de historia, y con años de historia no cualquiera puede opinar”, expresó Mandril, quien defendió el trabajo realizado y manifestó su malestar por las críticas.
Además, cuestionó el ingreso del edil al sector en obras y sostuvo que, para ingresar, debe solicitar los permisos correspondientes. “El título de concejal no lo habilita ni al señor Dellasanta ni a ningún concejal a entrar a una obra en ejecución”, afirmó.
Defendió los materiales y los trabajos
Ante las observaciones sobre la calidad de los materiales y las posibles fallas en la restauración, Mandril aseguró que los elementos utilizados son de primera calidad y explicó que la elección de alternativas depende de la disponibilidad y de las características necesarias para la intervención.
También distinguió los trabajos de restauración de las tareas de réplica, al referirse a la mampostería sobre calle Belgrano. Según indicó, ese sector corresponde a una réplica y confía en que el resultado final será satisfactorio.
El encargado señaló que la obra atraviesa la etapa de terminaciones y que todavía se realizan ajustes propios de este tipo de intervenciones. En ese sentido, reconoció que existen discusiones cotidianas entre quienes participan del proyecto, aunque sostuvo que forman parte del proceso para alcanzar el mejor resultado.
La cenefa y los plazos de finalización
En relación con la cenefa, Mandril informó que ya hay un tramo de siete metros preparado para su aprobación. Según explicó, una vez evaluado, podrá aprobarse o requerir correcciones antes de continuar con el resto de la instalación.
Respecto de la fecha de finalización de la obra, evitó establecer un plazo concreto y señaló que depende de distintos factores, debido a la complejidad de los trabajos y a la necesidad de revisar cada detalle.
Finalmente, insistió en que la restauración requiere seriedad y cuidado por el valor histórico del edificio, y manifestó su sorpresa y malestar por los cuestionamientos realizados durante esta etapa de ejecución.
Fuente: Rafaela Noticias




