La campaña de soja inicia en la región núcleo con una intención de siembra estimada en 4,5 millones de hectáreas, lo que representa un incremento del 2% respecto de la temporada anterior. El ajuste responde a ligeros cambios que priorizan a la oleaginosa por sobre cultivos sensibles al agua como el girasol o con menor presencia como el maní y el sorgo. No obstante, la cifra permanece por debajo del promedio de los últimos 15 años, ubicado en 5,2 millones de hectáreas. Los datos están contenidos en el informe semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario, que se conoció este viernes.
Ante las proyecciones de un fenómeno de El Niño de mayor intensidad, los productores aplican esquemas preventivos para reducir riesgos durante la implantación. Entre las medidas adoptadas destaca el adelantamiento de las labores de cuatro a siete días para comenzar a partir del 15 de octubre, junto con el incremento en la densidad de siembra y el achicamiento entre surcos para asegurar el nacimiento de las plantas.
Paralelamente, se intensivó el control de malezas mediante combinaciones específicas de herbicidas y la diferenciación por ambientes. Para esta campaña se prevé un aumento en el uso de semilla fiscalizada, proyectada en cerca del 50% de la superficie, acompañada por un mayor uso de ciclos cortos de los grupos III y IV en reemplazo de los tradicionales para aprovechar la ventana de siembra.
La condición del trigo mejora tras las últimas lluvias
Las precipitaciones registradas en la zona aportaron un promedio de 7 milímetros, lo que impulsó una nueva recuperación en los cuadros de trigo. La proporción de lotes evaluados entre excelentes y muy buenos ascendió del 62% al 70%, mientras que la categoría de buenos se situó en un 28% y los regulares cayeron al 2%.
Pese a la recuperación generalizada, los técnicos mantienen el monitoreo sobre enfermedades foliares como mancha amarilla y roya, detectadas en sectores de Carlos Pellegrini, Bigand y el noroeste bonaerense, donde ya se efectuaron las correspondientes aplicaciones de fungicidas.
Evaluaciones de riesgo sanitario en floración
Con un 15% del trigo en etapa de floración y un 50% en espigazón, la atención se concentra en la posible aparición de fusariosis. Hasta el momento, las marcas térmicas frescas han limitado las condiciones favorables para el desarrollo del hongo, aunque los controles se intensificarán hacia la segunda quincena del mes.
En cuanto al maíz temprano, la siembra alcanzó el 98% de las 2,3 millones de hectáreas proyectadas en la región. El área restante corresponde al noroeste de la provincia de Buenos Aires, mientras que los cuadros ya nacidos presentan un ritmo de crecimiento pausado debido a las bajas temperaturas.
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario
Fuente: Rafaela Noticias





