La testigo explicó que llegó a la inversión a través de conocidos y de la publicidad. Según relató ante el tribunal, Germán Garetto, empleado del Grupo Spaggiari que posteriormente fue condenado en la causa, le explicó el funcionamiento del sistema y las supuestas inversiones vinculadas con la construcción y la fabricación de adhesivos ecológicos.
Las ganancias que ofrecía la propuesta terminaron de convencerla. El 5 de noviembre de 2021 entregó 7.000 dólares y su padre, aportó la misma suma durante ese mes. Entre ambos, invirtieron 14.000 dólares.
Los turnos para cobrar y el comienzo de los problemas
La mujer contó que para retirar las ganancias debía solicitar un turno por WhatsApp. Una mujer llamada Carolina les informaba los días y horarios disponibles, y luego concurrían personalmente a retirar el dinero.
El mecanismo funcionó durante casi un año. Sin embargo, hacia octubre de 2022 comenzaron los inconvenientes. Según recordó, les comunicaron que existían problemas con el sistema y con la base de datos. En noviembre todavía recibieron un pago, pero después dejaron de cobrar.
Ante la falta de respuestas, participaron de una reunión con integrantes de la familia Spaggiari. Allí les plantearon la posibilidad de firmar un convenio con la intervención de un abogado, mediante el cual debían esperar seis meses para volver a cobrar.
La testigo decidió no firmarlo. Dijo que había perdido la confianza, que no creía en las explicaciones que les daban y que se encontraba asustada, descreída y con mucha impotencia. Su padre tomó la misma decisión.
También recordó que los convenios contemplaban propiedades como garantía y una rentabilidad del 3% mensual durante dos años. Sin embargo, señaló que varias personas tenían como garantía el mismo inmueble.
La angustia y la expectativa de recuperar el dinero
Al describir las consecuencias personales, la mujer habló de la impotencia, la angustia y los proyectos que tuvo que postergar. También contó que atravesó un trastorno de ansiedad a raíz de lo ocurrido.
En el caso de su padre, explicó que había realizado la inversión sin que su madre lo supiera y que la falta de resultados lo afectó profundamente. Según su relato, la angustia se sumó a sus problemas de salud y habría incidido en el agravamiento de su cuadro. El hombre tiene 79 años, padece problemas cardíacos y Parkinson, y actualmente se encuentra internado.
Al cerrar su declaración, la testigo fue concreta sobre sus expectativas respecto del juicio: recuperar el dinero que ambos invirtieron y poder continuar con sus vidas. Aclaró que no busca perjudicar a nadie, sino recuperar lo que entregaron.
Fuente: Rafaela Noticias







