El rugbier rafaelino Pedro Rubiolo continúa consolidándose en el rugby inglés con actuaciones que llaman la atención por su despliegue físico, su intensidad defensiva y su compromiso con el juego. El segunda línea, que integra Bristol Bears, recibió elogios de su entrenador, Pat Lam, en una nota publicada por el diario británico The Times, donde se destacaron distintas métricas de su rendimiento.
Uno de los aspectos que sobresalieron fue la potencia de sus tackles. Jake Gillies, científico deportivo de Bristol, comparó el impacto de una intervención de Rubiolo sobre Callum Chick, durante un partido de la Premiership, con “dejar caer una bola de bolos desde lo alto de un edificio de siete pisos”.
Además, los registros del GPS del jugador marcaron una velocidad de 26,2 kilómetros por hora cuando fue a buscar el rebote de un penal a los palos, un dato que refleja su capacidad para combinar velocidad, potencia y reacción durante el partido.
Las estadísticas estuvieron acompañadas por las palabras de su entrenador, quien destacó las condiciones del argentino y no dudó en proyectar su potencial. “Pedro tiene el potencial para ser el mejor jugador del mundo. Creo que podría entrar en cualquier selección nacional. Es así de bueno”, afirmó Lam.
El técnico también resaltó características de su juego que van más allá de las acciones que suelen captar la atención del público. “Me encanta su pasión por hacer las cosas que la gente no nota. No es alto para ser un segunda línea, pero es potente”, sostuvo.
Más allá de sus condiciones físicas, Rubiolo también se distingue por su manera de entender el juego y la importancia de estar preparado para aprovechar cada oportunidad. En ese sentido, una de sus reflexiones resume la mentalidad con la que afronta cada partido: “Decimos que podés perseguir esa patada 100 veces y el rebote solo ocurrirá una vez. Pero si sucede, ahí estarás. Quizás ocurra en la final de la Premier, así que tienes que estar presente”.
La frase refleja una filosofía basada en la constancia, la concentración y la disposición para intervenir incluso cuando las posibilidades de que una acción tenga resultado parecen reducidas.
Fuente: Rafaela Noticias







