En el marco del Día del Respeto a la Diversidad Cultural y de cara a la Fiesta de las Culturas, que se celebrará el próximo 24 de octubre, Rafaela Noticias dialogó con Solange Aparecida dos Santos, integrante de la comunidad brasileña que reside en la ciudad. Con casi tres décadas de vida en Rafaela, destacó el recibimiento que tuvo y el vínculo que construyó con el lugar que hoy considera su hogar.
“Rafaela es una ciudad hermosa que nos acogió tan bien. Nos sentimos parte de ella”, expresó Solange, quien explicó que la comunidad brasileña local está integrada por aproximadamente 15 personas. En su caso, llegó a la Argentina por amor: conoció a su marido en Brasil y decidió comenzar una nueva etapa de su vida en esta ciudad.
La adaptación implicó descubrir nuevas costumbres y, especialmente, una gastronomía diferente. Sin embargo, hay tradiciones que se mantienen intactas. Solange contó que conserva la costumbre brasileña de preparar una mesa abundante, con variedad de platos y el arroz como acompañamiento infaltable. Al mismo tiempo, reconoció que disfruta de la carne argentina y del asado, dos aspectos de la cultura local que aprendió a valorar.
Los sabores de Brasil, una forma de mantener las raíces
Cuando se reúnen con otras integrantes de la comunidad, las costumbres de su país vuelven a ocupar un lugar central. Los encuentros se realizan aproximadamente una vez al mes o cada dos meses, y durante esas reuniones hablan en portugués y comparten recetas tradicionales.
Entre los platos que preparan se encuentra la feijoada, una de las comidas más representativas de Brasil, acompañada de arroz y ensalada. También elaboran coxinhas, una preparación rellena de pollo, y disfrutan de otras propuestas gastronómicas que forman parte de sus recuerdos y tradiciones.
Las reuniones tampoco están completas sin las bebidas típicas. La caipirinha y la cerveza son protagonistas de esos momentos compartidos, en los que la comida funciona como un puente entre el país de origen y la vida que construyeron en Rafaela.
Una ciudad que la hizo sentir bienvenida
Consultada sobre posibles situaciones de discriminación, Solange señaló que en algunas ocasiones percibió miradas de curiosidad por sus rasgos físicos, aunque aclaró que no podría definir esas experiencias como actos discriminatorios. Por el contrario, aseguró que a lo largo de los años se sintió querida y bien recibida por los rafaelinos.
Entre los lugares que más disfruta de la ciudad mencionó la plaza, un espacio que le gusta especialmente. No obstante, también reconoció que hay aspectos de la vida brasileña que extraña, como los bares donde se puede escuchar samba en vivo y compartir música con otras personas.
Su historia refleja una de las tantas experiencias que conviven en Rafaela: la de quienes llegaron desde otros países, conservaron sus raíces y encontraron en la ciudad un lugar para desarrollar sus vidas.
Antes de despedirse, Solange dejó un mensaje de agradecimiento en portugués: “Muito obrigado, Rafaela, por me receber tão bem aqui nessa cidade maravilhosa que eu amo tanto”. Con casi 30 años de residencia, resumió así el vínculo que construyó con su nuevo hogar: aseguró que es muy feliz en Rafaela y agradeció el cariño recibido.
Fuente: Rafaela Noticias






