Un nuevo testimonio se escuchó en el juicio oral por las presuntas estafas vinculadas al grupo Spaggiari. Matías, de 41 años, empleado estatal y comerciante gastronómico de Rosario, relató cómo ingresó al circuito de inversiones, cuánto dinero entregó y de qué manera se interrumpieron los pagos que recibía mensualmente.
Según declaró ante el tribunal, llegó al grupo a través de un joven de Sunchales llamado Mauro, quien lo puso en contacto con Gabriel Urman. Fue este último quien le explicó, de manera general, que trabajaban en el rubro inmobiliario y de la construcción y que ofrecían rentabilidades en pesos y en dólares.
El testigo señaló que no recibió demasiados detalles sobre el destino específico de los fondos. Después de los primeros contactos por WhatsApp, comenzó a concretar las operaciones y a firmar convenios en una oficina que el grupo tenía en calle Güemes, según se escuchó durante la audiencia.
Siete convenios y más de 70 mil dólares
Matías explicó que inicialmente realizó operaciones en pesos y que luego comenzó a invertir en dólares. En total, recordó haber firmado tres convenios en moneda estadounidense y otros cuatro en pesos.
Al precisar las cifras, estimó que había entregado algo más de 70.000 dólares y alrededor de 1.700.000 pesos. Aclaró que había llevado un registro de las operaciones en una planilla de Excel, aunque durante su declaración no pudo precisar todos los montos y fechas.
Los convenios que forman parte de la causa y que, según indicó, quedaron impagos estaban firmados desde enero de 2021, con plazos de 24 meses. Sin embargo, recordó que había comenzado a operar con anterioridad, posiblemente en 2019. El último convenio en dólares que recordó haber firmado habría sido en diciembre de 2021.
El mecanismo, según describió, consistía en acordar previamente la rentabilidad, concurrir a la oficina, entregar el dinero y firmar el convenio. Después, pasaba mensualmente a cobrar los intereses pactados.
En su declaración precisó que la rentabilidad convenida era del 3% mensual en dólares y aseguró que los pagos se mantuvieron hasta octubre de 2022.
Una aplicación para cobrar y el fin de los pagos
El testigo relató que, durante los últimos meses, el grupo había incorporado una aplicación para solicitar turnos y retirar los intereses. Sin embargo, aseguró que el sistema comenzó a presentar dificultades y que conseguir un turno se volvió cada vez más complicado.
En noviembre de 2022 dejó de cobrar. Según contó, la situación generó preocupación entre los inversores y, en diciembre de ese año, participó de una reunión en la que representantes del grupo manifestaron su intención de devolver el dinero.
También recordó que durante ese encuentro hubo discusiones y que se hicieron comentarios sobre supuestas inversiones en criptomonedas, algo que negó haber realizado. Según su relato, no recibió una explicación concreta que aclarara por qué habían dejado de pagar.
Matías indicó que, hasta entonces, entregaba el dinero a la madre de los hermanos, en el segundo piso de la oficina. En cuanto al cobro de los intereses, explicó que durante los últimos años se los pagaba Miriam Bravo, en una caja ubicada en el primer piso.
Después de aquella reunión, aseguró que no volvió a tener contacto regular con el grupo. Recordó que intentó comunicarse con Urman en enero, pero que, pese a recibir una respuesta en el sentido de que la situación se solucionaría, no obtuvo novedades posteriores.
“Nunca vi más nada de esos convenios”, fue la síntesis de lo ocurrido con el dinero que había entregado.
El objetivo era comprar una propiedad para su hija
Durante la audiencia también le preguntaron por las consecuencias personales de lo sucedido. Matías explicó que había destinado esos ahorros a un objetivo familiar: comprar una propiedad en Córdoba, donde su hija mayor tenía previsto continuar su vida.
Según contó, esperaba comenzar a recuperar el dinero cuando vencieran los primeros contratos en dólares, a partir de 2023. Sin embargo, la interrupción de los pagos y la falta de devolución de los fondos frustraron ese proyecto.
Su declaración se sumó a los testimonios escuchados en el juicio oral, en el que se analizan las operaciones de inversión, los convenios firmados y las denuncias de personas que aseguran haber entregado dinero al grupo Spaggiari sin recuperarlo.
Fuente: Rafaela Noticias







