En el marco del acto de apertura de la Experiencia Educativa desarrollada en la sede de la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela (INTA), Fernando Belinde, referente de la Asociación Civil Productores Unidos de Rafaela, detalló con RAFAELA NOTICIAS la situación del sector agropecuario frente a las previsiones climáticas.
«Pasamos un septiembre con pocas lluvias; octubre arrancó amenazante pero también con lluvias muy dispersas, muy escasas. El sector se está preparando y la parte gubernamental también, tratando de acomodar desagües y cosas que hace varios años que estaban al abandono y tenían que acomodar», señaló Belinde.
El dirigente explicó que el sector trabaja «tranqueras adentro para tratar de ver qué pasa con este ‘súper Niño’ o ‘Niño’ que se va a venir fuerte», aunque recordó que desde la Bolsa de Comercio «desestimaron que vaya a ser tan grande como lo pintaban». Asimismo, destacó el vínculo de su familia prestando servicios a la institución tecnológica desde hace más de cinco décadas.
Asistencia financiera y sectores críticos
Consultado sobre posibles líneas de auxilio o subsidios estatales ante eventuales pérdidas, Belinde indicó que no cuentan con precisiones formales: «Todavía no, es alguna medida que estarán estudiando los funcionarios pertinentes para tratar de sobrepasar esa coyuntura. Seguramente va a ser necesitada para el sector, para volver a recomponerse y arrancar».
En ese sentido, marcó las actividades con mayor exposición al agua: «La tambera y ganadera es la que más van a sufrir; la agrícola también en el caso de que haya inundaciones». A su vez, remarcó que las trabas productivas terminan perjudicando las arcas públicas debido al peso de las retenciones (DEX) en los tres niveles del Estado.
La ventana temporal de mayor riesgo
Respecto al pronóstico para los meses venideros, Belinde indicó: «Se habla de diciembre, un enero menos activo y un febrero».
No obstante, fijó la alarma central hacia el cierre de la campaña: «La peor parte, que es lo que más miedo le da a la producción, es fines de marzo o abril, que los días son más cortos en luz solar. Ahí nos preocupa mucho porque también ingresa el grueso de lo que todo nivel gubernamental está esperando: la cosecha de soja, donde los dólares son importantes para lo productivo y para lo estatal».
Fuente: Rafaela Noticias





