Luego de la audiencia realizada en los Tribunales de Rafaela, el juez Javier Botero dispuso la libertad del actor Maximiliano Ghione, quien afrontará el proceso bajo medidas alternativas. La resolución contó con la expresa conformidad de la víctima, según confirmó su abogado patrocinante, Carlos Farías Demaldé.
«Fue uno de los pedidos de la víctima. Quiero aclararlo: sin el consentimiento de él no hubiese sido posible que recupere la libertad. Me manifestó que no había ningún interés de que permanezca encarcelado, independientemente de que el proceso continúe su curso», explicó Farías Demaldé.
El letrado remarcó que la decisión «no quiere decir que la causa finalizó ni que se cerró el proceso», sino que el imputado aguardará el avance de la investigación penal fuera de la alcaidía.
Los cargos imputados y las pericias en curso
Respecto a la acusación formal, Farías Demaldé precisó que la Fiscalía le atribuyó a Ghione los delitos de tenencia indebida de arma de fuego de uso civil y amenazas calificadas por el uso de arma de fuego, descartando al momento la figura de privación ilegítima de la libertad.
«Es una investigación muy incipiente, tengamos en cuenta que hace aproximadamente cinco días que se efectuó la denuncia. Indudablemente hay que tener evidencias sólidas y contundentes con el propósito de llevar a cabo una imputación sobre ese delito que es muy específico», detalló.
Asimismo, la querella confirmó que se profundizará la recolección de pruebas técnicas: «Es todo materia de investigación, tanto el teléfono de la víctima como el teléfono del imputado. También se analizaron los chats y el remisero como testigo hizo aportes sobre el proceso».
La declaración de la víctima: «Pedí seguridad para mí»
Por su parte, el denunciante, Emiliano T., fundamentó su postura de avalar el cese de prisión preventiva: «Me hacía mal verlo así con esposas y no está bueno. Pedí solamente seguridad para mí, nada más. De chiquito lo veo en la tele y no hacía falta llegar a esto por un laburo, no me parece que esté preso».
El joven describió el cuadro que atraviesa tras el hecho denunciado en la localidad de Lehmann: «Estoy en tratamiento psicológico y sigo tomando pastillas para que se me pase el miedo, tengo ataques de pánico todo el tiempo. Me contaban que salía de noche a andar en moto con el arma y en mi cabeza tenía mi ubicación todo el tiempo».
Ante las versiones mediáticas sobre presuntas maniobras extorsivas, el denunciante rechazó las acusaciones: «Que presenten pruebas. Están asegurando que yo estaba chantajeando o que pedí cocaína. En ese chat que subieron dice ‘saldo’. Si no, yo estaría detenido y no acá».
Rechazo a versiones de contrademanda y rédito económico
Farías Demaldé fue taxativo al desestimar cualquier acción legal o investigación penal dirigida hacia su representado: «La figura de contradenuncia no existe en ningún ámbito legal ni procesal. No hay ninguna evidencia que acredite eso ni investigación abierta por estupefacientes, en absoluto».
Finalmente, el abogado subrayó los motivos que impulsaron el accionar judicial: «No hay ningún interés de sacar un rédito económico. Lo único que queríamos desde un principio es lograr una protección de él como víctima afectada. Es una persona vulnerable que merece respeto dentro de lo que hace a la dignidad humana».
Fuente: Rafaela Noticias







