Desde las primeras horas de este miércoles, la ciudad de Santa Fe afronta un escenario de complicaciones en la atención pública y educativa debido al inicio simultáneo de dos medidas de fuerza impulsadas por gremios nacionales que se extenderán hasta el próximo viernes.
Por un lado, los médicos de cabecera y odontólogos agrupados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA) paralizaron sus actividades en reclamo de una actualización urgente de sus honorarios. La medida responde a la entrada en vigencia de la Resolución 1107/2026, la cual fijó un valor cápita de $2.100 por afiliado y eliminó la retribución por consulta presencial, ocasionando una fuerte caída en los ingresos de los profesionales. Durante las 72 horas del reclamo, la atención en la obra social de los jubilados se limita exclusivamente a urgencias e emergencias, manteniéndose la entrega de recetas de medicamentos para patologías crónicas pero suspendiendo la emisión de Órdenes Médicas Electrónicas (OMEs).
Por otro lado, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y las facultades con sede en la capital santafesina sufren una fuerte parálisis tras el inicio de la huelga docente universitaria convocada por las federaciones CONADU y CONADU Histórica. Los sindicatos exigen al Poder Ejecutivo Nacional la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario —sancionada por el Congreso y respaldada por fallos del fuero Contencioso Administrativo Federal—, la cual establece la actualización salarial de los trabajadores del sector acorde al Índice de Precios al Consumidor (IPC). La medida se mantendrá hasta el viernes como antesala de una nueva Marcha Federal Universitaria prevista para el presente mes.
Fuente: Rafaela Noticias







