El esquema de seguridad que durante los Juegos Suramericanos se montó en torno al Invencible Rafaela, el Velódromo Invencible y las pistas de BMX FreeStyle, Race y Skate incluyó presencia activa dela policía de la provincia, empresas de seguridad privada y la Guardia Urbana.
La tarea, según lo que se pudo observar, se distribuyó con roles bien diferenciados. Así, una empresa de seguridad privada se encargó de cuidar los espacios cerrados, oficiando sus empleados como vigiladores en los accesos –durante los días en que no hubo actividad deportiva oficial- o durante la noche.
Por otra parte, la policía provincial ofreció un patrullaje permanente por el corredor olímpico que formaron las avenidas Podio y Malvinas Argentinas, así como en todo el entorno de la Villa Suramericana. Pero la labor policial no se limitó a eso: también hubo presencia permanente en los accesos externos a las áreas deportivas y guardias fijas durante las 24 horas en el perímetro exterior de los complejos.
Por su lado, la Guardia Urbana también reforzó sus patrullajes en la zona Oeste, principalmente desde los barrios aledaños al corredor olímpico y a la zona de los centros deportivos.

¿Cómo seguirá?
Lo que pudo saber RAFAELA NOTICIAS es que la cobertura de seguridad en torno a las infraestructuras deportivas continuará como hasta ahora, por lo menos hasta el mes de diciembre. No será lo mismo en el corredor olímpico, pero sí en el perímetro de los establecimientos deportivos.
Esto significa que tanto el complejo del Velódromo y pistas al aire libre, como el Invencible Rafaela, en el barrio Malvinas, seguirán con custodia privada y policial las 24 horas del día, por lo menos hasta diciembre, en que se resolverán cuestiones administrativas y legales en relación con la propiedad, uso y explotación de los nuevos espacios.
Lo que se quiere evitar
Hay razones que justifican las medidas a adoptar. No sólo se trata de preservar los espacios deportivos y cuidarlos, sino que todavía restan terminar algunas obras. Si bien todos los complejos fueron utilizados durante la competencia y estuvieron en óptimas condiciones, hay muchos trabajos menores que quedaron pendientes.
Sin embargo, el peligro principal es que haya acciones de vandalismo (o robos) sobre la infraestructura deportiva. Ya hubo chicos y no tan chicos que mientras se construían las pistas de BMX y de skate intentaron utilizar las plataformas para sus acrobacias. Por lo menos dos veces hubo que bajar a temerarios intrusos que intentaron subir a las plataformas de 8 metros de altura de la pista de BMX.
Por eso, si bien las tribunas serán desmontadas totalmente, los cerramientos que se construyeron quedarán definitivamente. Y ya hay cámaras conectadas al Centro de Monitoreo para que también puedan reportarse situaciones anómalas.
Después de diciembre y ya en 2027, cuando esté definido el uso y destino de las infraestructuras construidas en Rafaela, la cuestión de la seguridad será una de las principales a resolver.
Fuente: Rafaela Noticias




