La Pastoral de Prevención en Adicciones de Santa Fe alertó sobre el crecimiento de los consumos problemáticos entre adolescentes y reclamó fortalecer la prevención y los espacios de tratamiento para menores.
La problemática de los consumos en adolescentes genera preocupación en Santa Fe, especialmente por el inicio cada vez más temprano. Desde la Pastoral de Prevención en Adicciones del Arzobispado de Santa Fe señalaron la necesidad de reforzar las acciones de prevención, acompañamiento y atención.
El padre Adalberto Lovato, asesor del equipo diocesano, sostuvo que el consumo entre adolescentes “ha disminuido en cuanto a la edad” y remarcó que muchos jóvenes atraviesan situaciones de soledad y necesitan contención.
“Hay que hacer un trabajo de prevención, hay que hacer un trabajo de acompañamiento a nuestros adolescentes que muchas veces están quebrados, están solos y necesitan de nuestra ayuda y de la contención”, expresó.
La necesidad de un abordaje integral
Lovato planteó que las adicciones requieren un abordaje que contemple diferentes dimensiones de la persona y destacó la importancia de trabajar no solamente sobre el consumo, sino también sobre las situaciones que atraviesan quienes llegan a esa problemática.
En ese sentido, remarcó que la prevención debe involucrar a distintos sectores de la sociedad. “Necesitamos trabajar en los medios de comunicación, necesitamos trabajar en las escuelas, necesitamos trabajar en los clubes, necesitamos trabajar en el ámbito de salud, y esto tenemos que hacerlo en conjunto”, afirmó.
El sacerdote también mencionó el crecimiento de otras conductas problemáticas entre los jóvenes, como las apuestas, y señaló que la prevención debe adaptarse a las nuevas realidades que atraviesan los adolescentes.
Falta de espacios específicos para menores
Uno de los principales reclamos está relacionado con la atención de adolescentes que necesitan tratamientos intensivos o internaciones. Según explicó Lovato, actualmente no existen espacios específicos de internación para menores en el ámbito de las instituciones con las que trabajan.
Ante estas situaciones, indicó que es necesario recurrir al sistema público de salud y evaluar cada caso de manera particular. También remarcó que las instituciones privadas y comunitarias que trabajan en rehabilitación no reciben menores debido a los protocolos específicos que requieren estos tratamientos.
“Internaciones no hay para menores”, sostuvo, y señaló que ante casos que requieren atención urgente se debe recurrir a los hospitales y al sistema de salud.
Acompañamiento a las familias
Desde la Pastoral también desarrollan los llamados Grupos del Buen Pastor, espacios de acompañamiento espiritual y comunitario destinados a personas atravesadas por las adicciones y sus familias.
La propuesta busca brindar una primera escucha y acompañamiento semanal, además de tender puentes con otros espacios de atención cuando es necesario.
Los grupos funcionan en distintas comunidades y durante este año se sumaron nuevos espacios en localidades del interior de la provincia.
En este contexto, Lovato insistió en que la prevención requiere un trabajo conjunto entre familias, instituciones educativas, clubes, organizaciones sociales, medios de comunicación y el Estado.
“Yo solo no lo puedo hacer, pero sí cuando lo van trabajando en una escuela, cuando lo van trabajando en el club, cuando lo van trabajando en otros ámbitos”, concluyó.
Fuente: Rafaela Noticias







