Una discusión en las afueras de un boliche terminó con la intervención policial y el secuestro de una escopeta calibre 36 durante la madrugada del sábado 19 de septiembre tal como informó RAFAELA NOTICIAS.
El imputado, identificado como Fabián César Brain Pistilli – alias «El Turco», de 57 años, fue llevado este martes a una audiencia en los Tribunales de Rafaela, donde la fiscal Analía Abreu, del Ministerio Público de la Acusación, le atribuyó el delito de portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, en carácter de autor.
Según relató Abreu, alrededor de las 5:40 de la madrugada Pistilli se encontraba en inmediaciones de Tío Pope Bar, ubicado sobre avenida Italia al 600, donde habría mantenido una discusión con un lavacoches.
Siempre de acuerdo con la acusación fiscal, durante el conflicto Pistilli extrajo de su cintura una escopeta y apuntó hacia el hombre, para luego retirarse del lugar. Algo que fue visto a un metro de distancia por un trabajador del lugar.
La Fiscalía sostuvo que posteriormente continuó desplazándose por distintos sectores de la vía pública de Rafaela llevando consigo el arma, hasta que aproximadamente a las 6 fue interceptado por personal policial en inmediaciones de calle José María Aragón y Acuña.
Una escopeta cargada en la cintura
Durante el procedimiento, los agentes realizaron un chequeo corporal y encontraron la escopeta colocada en la cintura del lado izquierdo del imputado. Se trataba de una escopeta calibre 36 con el cañón y la culata recortados, que tenía un cartucho calibre 36 colocado en el cañón y se encontraba, según la pericia mencionada por la Fiscalía, en condiciones de efectuar un disparo.
Además, Pistilli llevaba en uno de sus bolsillos seis cartuchos calibre 36 intactos y otro cartucho percutado, elementos que también fueron secuestrados.
La fiscal Abreu indicó que el arma fue sometida a una pericia balística que determinó su aptitud para producir disparos. También informó que, según los registros de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), Pistilli no figuraba como legítimo usuario de armas de fuego.
Con esos elementos, la Fiscalía solicitó que Pistilli permanezca detenido bajo prisión preventiva. Abreu sostuvo que no debía analizarse únicamente el hecho de que el imputado llevara un arma en la vía pública, sino también las circunstancias en las que se habría producido esa portación, particularmente el episodio en el que, según la acusación, habría extraído la escopeta y apuntado contra el lavacoches.
La fiscal también planteó la existencia de riesgos para la investigación, teniendo en cuenta que todavía se intentaba localizar a la persona que habría sido apuntada y que había otros testigos que podían aportar información sobre lo ocurrido.

La defensa cuestionó la acusación: no se ve el arma en las cámaras
La defensora Georgina Allasia del Ministerio Público de la Defensa rechazó el pedido de prisión preventiva y cuestionó tanto la materialidad del hecho como algunos elementos utilizados por la Fiscalía para vincular a Pistilli con el episodio ocurrido frente al boliche.
Uno de los planteos estuvo relacionado con las imágenes de las cámaras de seguridad. La defensa señaló diferencias entre la vestimenta que presentaba la persona registrada por las cámaras y la que tenía Pistilli al momento de su detención.
También sostuvo que las imágenes no permitían determinar que el objeto que llevaba esa persona hubiera sido utilizado para apuntar directamente contra alguien.
Allasia remarcó además que no se habían tomado declaraciones a otras personas que se encontraban en el lugar y cuestionó que el supuesto lavacoches al que habría apuntado Pistilli todavía no hubiera sido localizado o entrevistado.
La discusión por los cartuchos: no se peritaron
Otro de los principales argumentos de la defensa estuvo relacionado con la pericia balística. Allasia sostuvo que se había peritado el arma, pero que los cartuchos secuestrados no habían sido sometidos a una pericia destinada a establecer su aptitud.
La defensora planteó que, para sostener la calificación de portación ilegítima de un arma de fuego en condiciones de uso inmediato, debía analizarse no solamente el funcionamiento del arma sino también la aptitud de los proyectiles que llevaba consigo.
La Fiscalía respondió que el arma había sido secuestrada y que las circunstancias constatadas durante el procedimiento permitían sostener provisoriamente la imputación, mientras que las diligencias pendientes podían realizarse durante el avance de la investigación.
La defensa pidió que se valoraran los arraigos familiares y laborales de Pistilli y presentó documentación vinculada con su situación de salud.
Allasia sostuvo que el imputado cuenta con domicilio, vínculos familiares y actividad laboral, por lo que consideró que no existían elementos suficientes para presumir un riesgo concreto de fuga.
La Fiscalía, por su parte, cuestionó la actualidad de parte de la documentación médica presentada y señaló que no surgía una indicación que hiciera incompatible una eventual detención con la atención de su estado de salud.
Bumaguín rechazó la prisión preventiva, pero se queda sin boliche
Al resolver, el juez Gustavo Bumaguín consideró que en esta etapa de la investigación existen elementos suficientes para sostener, con el grado de probabilidad requerido, que Pistilli era la persona que llevaba el arma y que esta fue efectivamente secuestrada en su poder.
Respecto de las diferencias planteadas por la defensa sobre las imágenes, el magistrado entendió que las características físicas y la vestimenta observadas en las distintas imágenes permitían sostener provisoriamente la correspondencia entre la persona registrada y el imputado.
También consideró que los cuestionamientos vinculados con la falta de pericia de los cartuchos pueden ser profundizados durante la investigación. Remarcó que en esta instancia procesal no se exige la certeza necesaria para una condena, sino la probabilidad suficiente respecto del hecho investigado.
El juez valoró además que la escopeta estaba cargada, con un cartucho colocado en el cañón, y que Pistilli llevaba otros proyectiles consigo.
Sin embargo, Bumaguin entendió que los riesgos procesales podían ser neutralizados mediante medidas alternativas a la prisión preventiva y, por ese motivo, rechazó el pedido de la Fiscalía y ordenó la libertad de Fabián César Brain Pistilli.
La libertad quedó sujeta a distintas reglas de conducta, entre ellas la obligación de fijar y mantener un domicilio, acreditar sus circunstancias laborales dentro del plazo de 30 días y realizar una firma mensual en la comisaría correspondiente a su domicilio.
Además, el juez estableció una prohibición expresa de tener y portar cualquier tipo de arma de fuego, cualquiera sea su calibre. Además de que el imputado no acercarse a menos de 300 metros del boliche, ni tener contacto de ningún tipo con el testigo del hecho.
De esta manera, Pistilli continuará el proceso en libertad mientras avanza la investigación por la presunta portación ilegítima del arma secuestrada durante la madrugada del pasado sàbado.
Fuente: Rafaela Noticias



