Durante la tarde del domingo 20 de septiembre, una masa de vecinos no pudo acceder a las instalaciones del Velódromo local para presenciar la jornada deportiva. Según reportes de los propios asistentes, entre 300 y 400 personas permanecieron en las afueras del predio desde las 16 horas a la espera de poder ingresar.
Los damnificados manifestaron desorientación en los accesos, donde se les indicó reubicarse en reiteradas oportunidades en distintos puntos del recinto. Finalmente, el personal a cargo de las puertas notificó que la capacidad máxima ya había sido alcanzada y no se permitiría el ingreso de más público.
Capacidad colmada y controversia por el sistema QR
El conflicto principal radicó en la entrega de pases digitales. Gran parte de las personas apostadas en el exterior contaba con su código QR previamente gestionado, bajo la premisa de contar con su lugar garantizado. Sin embargo, la dinámica aplicada otorgó el acceso por estricto orden de llegada, dejando sin validez el pase a quienes arribaron más tarde.
Las características constructivas del Velódromo imponen un límite estricto de espectadores debido a la falta de tribunas perimetrales completas en la pista. Pese a que previamente se resolvió retirar el palco de autoridades para ganar superficie disponible para el público, la infraestructura resultó insuficiente para la demanda registrada.
Fuente: Rafaela Noticias







