La empresa ubicada en Espora al 4400 enfrenta dificultades para sostener la producción y registra deudas salariales. El gremio pidió la intervención del Ministerio de Trabajo provincial.
El frigorífico Don Juan, ubicado en Espora al 4400 de la ciudad de Santa Fe, atraviesa una compleja situación económica y laboral que mantiene en alerta a entre 50 y 60 trabajadores. La empresa enfrenta dificultades para sostener el nivel de producción y cumplir con el pago de los salarios.
Los trabajadores se presentaron a comienzos de esta semana en el establecimiento y fueron informados sobre la situación. Según trascendió, existen sueldos, parte del aguinaldo y otros conceptos pendientes de pago. Además, durante los últimos días ocho empleados fueron desvinculados de la empresa.
Ante este escenario, representantes del Sindicato de la Carne mantuvieron una reunión de aproximadamente dos horas con responsables del frigorífico y solicitaron la intervención del Ministerio de Trabajo de la provincia. El objetivo es determinar con precisión la cantidad de trabajadores afectados y abrir una instancia de diálogo que permita preservar los puestos laborales y garantizar el cobro de las deudas salariales.
Por el momento, la empresa no presentó la quiebra y tampoco existe una confirmación formal de cierre. Sin embargo, la actividad se encuentra seriamente afectada y los trabajadores permanecen a la espera de definiciones.
La situación se da en un contexto complejo para el sector frigorífico. El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, señaló que existen diferentes situaciones a lo largo de la provincia y vinculó parte de las dificultades con la caída del consumo de carne.
“Es de público conocimiento que el consumo de carne viene cayendo abruptamente en los últimos meses y obviamente que eso impacta en mayor medida a los llamados frigoríficos consumeros”, explicó el funcionario.
Báscolo diferenció esa situación de la que atraviesan los frigoríficos exportadores, que cuentan con otra estructura y otro tipo de negocios. Según indicó, los establecimientos más perjudicados por la caída del consumo interno son aquellos que destinan prácticamente la totalidad de su producción al mercado local.
Frente a este escenario, el ministro explicó que desde la cartera laboral se buscan alternativas para evitar despidos y sostener las fuentes de trabajo. Entre las herramientas que se están planteando aparecen acuerdos de suspensiones rotativas, con reducción de la jornada laboral, para adaptar la actividad al nivel de producción de cada empresa.
“El planteo con el cual viene el Ministerio, en algunos casos ya acordado y en otros casos para intentar lograr un acuerdo, son acuerdos de suspensiones. Suspensiones rotativas que permitan mantener el personal, pero obviamente con una reducción de la jornada”, señaló Báscolo.
En el caso del frigorífico Don Juan, los trabajadores y el gremio aguardan ahora una instancia de diálogo que permita conocer el futuro de la empresa y avanzar sobre la regularización de los salarios adeudados.
Fuente: Rafaela Noticias






