Con la llegada de la primavera también comienza una etapa del año en la que aumentan los cuadros alérgicos. El incremento de la polinización ambiental puede provocar inflamación de la mucosa nasal y dar lugar a la rinitis alérgica, una de las patologías más frecuentes durante esta época.
El doctor Jorge Bertram, especialista en alergia e inmunología, explicó a Rafaela Noticias que los principales síntomas son los estornudos frecuentes, picazón en las fosas nasales, lagrimeo, picazón en el paladar, congestión nasal y rinorrea, es decir, la presencia de abundante secreción acuosa en la nariz.
Una de las claves, según el especialista, es diferenciar estos síntomas de un síndrome gripal. Mientras que la alergia se caracteriza principalmente por las manifestaciones nasales y oculares, la gripe puede estar acompañada por fiebre, dolores musculares y malestar general.
También pueden aparecer problemas en los ojos
Durante esta época también son frecuentes las queratoconjuntivitis alérgicas, que producen inflamación de la conjuntiva ocular. Los ojos pueden ponerse rojos, congestionados y secos, además de generar una importante picazón.
Bertram advirtió que, ante esta molestia, muchas personas tienden a frotarse los ojos, lo que puede terminar lesionando la córnea. Por eso, recomendó consultar con un alergista o un oftalmólogo y evitar la automedicación, especialmente cuando se trata de un órgano tan sensible como el ojo.
El especialista remarcó que las queratoconjuntivitis alérgicas pueden ser cuadros «muy rebeldes», por lo que es importante diagnosticarlas y tratarlas a tiempo para evitar complicaciones.
Una rinitis sin tratamiento puede derivar en asma
Bertram también destacó la importancia de no dejar avanzar una rinitis alérgica sin tratamiento. La congestión nasal puede llevar al paciente a respirar más por la boca y, si la inflamación continúa, puede alcanzar la mucosa bronquial y generar broncoespasmos, llegando incluso a provocar un asma bronquial estacional.
Por ese motivo, ante síntomas como tos, falta de aire o sensación de que «se cierra el pecho», es fundamental realizar una consulta médica y no esperar a que el cuadro avance.
La prevención también es posible
El doctor Bertram señaló que actualmente muchos pacientes consultan antes de que comiencen los síntomas porque ya saben que durante esta época del año suelen presentar alergias. La medicina, explicó, cuenta con herramientas tanto para el diagnóstico como para la prevención y el tratamiento.
En esos casos, el especialista puede determinar, de acuerdo con la edad, los antecedentes, los estudios y los síntomas de cada persona, cuál es el tratamiento adecuado. Esto permite incluso realizar una estrategia preventiva antes del período de mayor polinización.
«La prevención es lo más barato y el mecanismo más certero«, sostuvo Bertram, quien insistió en la importancia de consultar con un profesional y evitar el consumo de medicamentos por cuenta propia.
Medidas sencillas que pueden ayudar
Entre las medidas preventivas mencionadas por el especialista se encuentran los lavados nasales, que permiten limpiar la mucosa y mantenerla permeable frente al contacto con el polen. Se trata de sprays destinados exclusivamente a realizar lavados nasales, sin corticoides ni otros medicamentos.
Además, Bertram explicó que actualmente los estudios de alergia pueden comenzar a realizarse desde edades tempranas, aproximadamente a partir de los 3 o 4 años, teniendo en cuenta que existe un componente hereditario y genético en las enfermedades alérgicas.
Por último, el especialista remarcó que la consulta temprana permite conocer las causas de los síntomas y acceder a un tratamiento adecuado, con el objetivo de evitar complicaciones y sostener una mejor calidad de vida durante la primavera.
Fuente: Rafaela Noticias







