La joven de 20 años que había quedado en prisión preventiva luego de que le secuestraran una pistola calibre 22 durante un allanamiento realizado a comienzos de agosto en barrio Italia de Rafaela recuperó la libertad este viernes, tras una audiencia de revisión realizada en la Oficina de Gestión de Audiencias.
Se trata de Grisel Ceballos, quien había sido detenida en el marco de una investigación vinculada a estupefacientes. Durante uno de los procedimientos realizados en una vivienda que alquilaba durante los fines de semana, los investigadores encontraron un arma de fuego dentro de un armario.
Por ese hecho, la joven había quedado en prisión preventiva por el plazo de 30 días, resolución adoptada por el juez Gustavo Bumaguin en una audiencia realizada en agosto.
En aquella oportunidad, Ceballos había reconocido la tenencia del arma y había explicado durante la audiencia: “La tengo por miedo y porque vivo sola”. Su defensa había planteado que no existían elementos que acreditaran que el arma fuera de su propiedad y que tampoco se había encontrado droga en su poder.
Revisión de la prisión preventiva
Cumplido el plazo inicial de la prisión preventiva, este viernes se realizó una nueva audiencia ante el juez Gustavo Bumaguin.
La revisión había sido solicitada también por la Fiscalía y, durante la audiencia, la defensa y el Ministerio Público Fiscal llegaron a un acuerdo para reemplazar la prisión preventiva por medidas alternativas.
El defensor Carlos Farías Demalde informó que contaba con un informe socioambiental correspondiente al domicilio donde residirá su defendida. Por su parte, el fiscal Adrián Soria manifestó que la Fiscalía también había solicitado la revisión y que estaba de acuerdo con las medidas propuestas.
Luego de explicarle las reglas de conducta, Ceballos manifestó su conformidad.
Finalmente, el juez Bumaguin resolvió disponer la libertad de la joven, bajo una serie de condiciones.
Las condiciones para recuperar la libertad
Entre las medidas impuestas se estableció que Ceballos deberá fijar domicilio en Santo Tomé y quedar bajo la guarda de su madre.
Además, deberá presentarse cada 15 días ante una dependencia policial de Santo Tomé, tendrá prohibido tener, portar o utilizar cualquier tipo de arma de fuego y deberá abstenerse de cometer nuevos delitos.
De esta manera, la joven recuperó la libertad luego de cumplir 30 días de prisión preventiva, aunque la causa continúa en investigación.
El expediente se inició a partir de tareas relacionadas con una investigación por estupefacientes y el hallazgo del arma calibre 22 durante el allanamiento. Al momento de dictarse la prisión preventiva, todavía quedaban medidas investigativas pendientes, entre ellas el análisis de dispositivos celulares.
Fuente: Rafaela Noticias







