El titular de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Carlos Torres, analizó los datos preliminares del Observatorio de Seguridad Vial de Santa Fe y señaló que durante los primeros ocho meses de 2026 se registraron 231 fallecidos en siniestros viales. Torres remarcó que, de mantenerse esta tendencia, la provincia podría cerrar el año con una cifra similar a la de 2025, cuando se registraron cerca de 367 víctimas fatales, el número más bajo de los últimos 20 años. Sin embargo, advirtió: “No es una cifra que nos conforma” y sostuvo que “sigue siendo uno por día”.
Torres explicó que, según los registros de la Agencia, “8 de cada 10 siniestros viales se producen por errores de la persona que conduce el vehículo”. En ese sentido, enumeró entre las principales conductas a corregir el exceso de velocidad, la transgresión de las normas, el consumo de alcohol o drogas, el uso del celular, las distracciones y las decisiones incorrectas al momento de manejar. También puso el foco en los motociclistas: señaló que la mitad de los fallecidos en siniestros viales son usuarios de motos y que más del 65% de los heridos graves son conductores de este tipo de vehículos. Además, destacó que la mayoría de las víctimas fatales son jóvenes de entre 15 y 35 años y que muchos no utilizan el casco reglamentario.
Frente a este escenario, el funcionario destacó las nuevas exigencias para obtener la licencia de conducir motos, con tres pruebas obligatorias en los 106 centros emisores de licencias de la provincia. Torres consideró que los resultados de estas medidas deberán evaluarse con el paso del tiempo, aunque confió en que contribuirán a generar una mayor cultura vial. En relación con el contexto económico y el crecimiento del uso de motocicletas para trasladarse o trabajar, sostuvo que el tránsito refleja también el comportamiento de la sociedad: “Si vos querés saber cómo somos como sociedad, mirá el tránsito”. Finalmente, comparó el desafío con el cambio cultural que significó la prohibición de fumar en espacios cerrados y afirmó que, progresivamente, podría generarse un “control social” que lleve a los conductores a respetar las normas de tránsito.
Fuente: Rafaela Noticias







